Ciudad de México, a 27 de enero de 2026.- Aunque la directiva de los Bills de Búfalo no ha emitido aún un comunicado oficial, todo apunta a que Joe Brady ya es el nuevo entrenador en jefe del equipo. La propia página oficial de la NFL en Facebook y reportes de insiders como Ian Rapoport, Tom Pelissero y Adam Schefter adelantaron la noticia, que rápidamente encendió la conversación entre los aficionados.
Brady, de apenas 36 años, venía ganándose el respeto dentro y fuera del vestidor. Tras asumir como coordinador ofensivo, logró darle una nueva identidad al ataque de Buffalo, explotando al máximo el talento de Josh Allen y devolviendo consistencia a una ofensiva que terminó entre las mejores de la NFL la temporada pasada. Su promoción, aunque aún no oficializada, se percibe como un paso natural.
La ilusión vuelve
La decisión de promover a Brady refleja una apuesta clara de la organización: continuidad antes que ruptura. Tras la salida de Sean McDermott, la directiva habría optado por alguien que ya conoce el ADN del equipo, el vestidor y, sobre todo, al quarterback franquicia. Para muchos fans, eso pesa más que traer un nombre rimbombante desde fuera.
Convertirse en head coach no es cualquier cosa, y menos en una franquicia con tanta presión como los Bills. Brady será, de confirmarse, el entrenador en jefe más joven de la NFL, con el desafío de demostrar que su brillantez ofensiva puede traducirse en liderazgo total, manejo de vestidor y decisiones clave en momentos de alta tensión.
Mientras se espera el anuncio oficial del equipo, en Buffalo el sentimiento es claro: hay ilusión. Los aficionados ven en Joe Brady a un coach moderno, cercano a sus jugadores y con ideas frescas. Falta el sello institucional, sí, pero para Bills Mafia, el mensaje ya llegó: el futuro ya empezó y tiene nombre propio.



