CIUDAD DE MÉXICO, a 12 de febrero de 2026.– A unos días del Día del Amor y la Amistad, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) lanzó la campaña “El amor no se amarra, los colibríes tampoco”, con el objetivo de frenar la captura y venta ilegal de estas aves utilizadas en supuestos “amarres” o rituales amorosos.
Cada año, previo al 14 de febrero, aumenta la comercialización clandestina de parejas de colibríes disecados que se ofrecen como amuletos para atraer el amor. La autoridad ambiental advirtió que esta práctica no tiene sustento y sí genera un impacto real en poblaciones silvestres.
México alberga 57 especies de colibríes, de las cuales 13 son endémicas. Estas aves cumplen una función esencial como polinizadoras, ya que permiten la reproducción de numerosas plantas que producen frutos y semillas fundamentales para los ecosistemas.
Sin embargo, la extracción ilegal y la destrucción de su hábitat han llevado a algunas especies a estar protegidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010 y por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Multas que pueden superar los 5 millones de pesos
La captura de ejemplares de vida silvestre sin autorización constituye una infracción prevista en la Ley General de Vida Silvestre. De acuerdo con el artículo 127, las sanciones pueden ir de 50 a 50 mil veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
Con el valor vigente de la UMA en 2026, de aproximadamente 113.14 pesos diarios, las multas pueden oscilar entre 5 mil 657 pesos y más de 5 millones 657 mil pesos, dependiendo de la gravedad del caso.
La Profepa llamó a la ciudadanía a no comprar estos amuletos ni participar en prácticas que dañan a la fauna silvestre. Recalcó que un colibrí vivo contribuye al equilibrio ambiental y a la producción de alimentos, mientras que muerto no aporta ningún beneficio.




