Por Melisa Herrera
CANCÚN, Q. Roo, 26 de febrero de 2026.– Quintana Roo se alista para adecuar su mercado laboral ante la entrada en vigor gradual de la jornada laboral de 40 horas semanales, en un escenario donde el 25% de la población ocupada actualmente trabaja más de 48 horas a la semana.
Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que, a nivel nacional, una de cada cuatro personas ocupadas supera el límite de 48 horas semanales. En el caso de Quintana Roo, de las 981 mil personas con empleo, aproximadamente 245 mil rebasan ese umbral.
De acuerdo con cifras oficiales de la ENOE, a nivel país:
- 51.3% de la población ocupada labora entre 35 y 48 horas semanales.
- 25.4% trabaja más de 48 horas.
- 6.5% reporta jornadas menores a 15 horas por semana.
En Quintana Roo, la estructura económica influye en la extensión de las jornadas laborales. Más del 80% del empleo se concentra en actividades terciarias, principalmente en restaurantes y servicios de alojamiento, que representan el 23% de la ocupación, y en el comercio, con 17.8%.
Estos sectores operan con horarios extendidos, particularmente durante fines de semana y temporadas vacacionales, lo que incide directamente en una mayor carga horaria para las y los trabajadores.
Reforma constitucional y aplicación gradual
Tras la aprobación de la reforma al Artículo 123 constitucional, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, que establece la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales de manera gradual hasta 2030, el gobierno estatal inició los preparativos para su implementación.
La titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Quintana Roo, Verónica Salinas Mozo, informó que la reducción será escalonada conforme al siguiente calendario:
- 2027: reducción de 2 horas.
- 2028: reducción adicional de 2 horas.
- 2029: disminución de 2 horas más.
- 2030: meta de 40 horas semanales.
La reducción no se concentrará exclusivamente en el día sábado. Las horas podrán redistribuirse de lunes a viernes o de lunes a sábado, de acuerdo con la organización interna de cada centro de trabajo. El domingo se mantendrá como día obligatorio de descanso.
El ajuste implicará modificaciones en esquemas operativos, particularmente en sectores estratégicos para la economía estatal como el turismo, el comercio y los servicios, que concentran la mayor parte de la fuerza laboral en Quintana Roo.



