CIUDAD DE MÉXICO, a 5 de mayo de 2026.— México atraviesa una semana marcada por contrastes climáticos que ya comienzan a sentirse en distintas regiones del país. Mientras el calor extremo domina gran parte del territorio, sistemas meteorológicos activos provocarán lluvias fuertes hacia el cierre de la semana, generando condiciones que pueden impactar tanto la salud como las actividades cotidianas.
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional , este martes persiste una onda de calor que afecta principalmente al occidente, sur y parte del centro del país. En entidades como Durango, Sinaloa, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, las temperaturas alcanzarán entre 40 y 45 grados, con riesgo de ambiente extremadamente caluroso.
En el resto del país, incluyendo el noreste, el Golfo de México y la Península de Yucatán, los valores oscilarán entre 35 y 40 grados. Esta condición, combinada con altos niveles de humedad en zonas costeras, incrementa la sensación térmica y eleva el riesgo de deshidratación y golpes de calor.
Al mismo tiempo, un frente frío estacionario sobre el sureste del país está generando lluvias en estados como Yucatán, Quintana Roo y Chiapas, además de chubascos en Campeche, Veracruz y Tabasco. Estas precipitaciones, lejos de aliviar el calor, contribuyen a un ambiente más bochornoso.
Lluvias y calor, el doble impacto
El panorama no se mantendrá estático. Para el miércoles 6 de mayo, la onda de calor continuará extendida en gran parte del país, incluso alcanzando nuevas regiones del Golfo. Sin embargo, a partir del jueves y viernes se prevé la llegada de un nuevo frente frío al norte de México.
Este sistema interactuará con otros fenómenos atmosféricos, provocando lluvias intensas en entidades como Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Puebla, Veracruz, Oaxaca y Chiapas. En algunos casos, las precipitaciones podrían estar acompañadas de descargas eléctricas, granizo y rachas fuertes de viento.
Además, el pronóstico advierte que las lluvias podrían generar encharcamientos, incremento en niveles de ríos y posibles inundaciones en zonas bajas, particularmente en regiones urbanas y áreas con drenaje insuficiente.
En paralelo, el calor persistirá en gran parte del país, lo que configura un escenario de doble impacto. Mientras algunas regiones enfrentarán tormentas, otras continuarán bajo temperaturas elevadas, incluso superiores a los 40 grados.
Ante estas condiciones, especialistas recomiendan mantener medidas preventivas. La hidratación constante, evitar la exposición prolongada al sol y atender avisos meteorológicos oficiales serán claves durante esta semana. Asimismo, en zonas con lluvias, se sugiere extremar precauciones ante posibles afectaciones viales o acumulaciones de agua.
El comportamiento del clima en estos días refleja una transición típica de temporada, pero con eventos más intensos y simultáneos. El calor no cede y las lluvias comienzan a ganar terreno, marcando una semana en la que el país deberá adaptarse a condiciones cambiantes en cuestión de horas.




