WASHINGTON, EU, 18 de mayo de 2026.— Las autoridades sanitarias de Estados Unidos encendieron protocolos de emergencia luego de confirmarse que un médico estadounidense que trabajaba en la República Democrática del Congo contrajo la variante Bundibugyo del virus del ébola, una cepa altamente peligrosa para la que todavía no existe una vacuna autorizada.
Paciente será trasladado a Europa
De acuerdo con reportes de medios internacionales y declaraciones de funcionarios sanitarios, el ciudadano norteamericano será trasladado a un centro médico especializado en Alemania, donde permanecerá aislado bajo estrictas medidas de bioseguridad mientras recibe atención intensiva y monitoreo constante.
El contagio ocurrió en la provincia de Ituri, una de las regiones más afectadas por el brote que mantiene bajo presión al sistema de salud congoleño. Organismos internacionales detallaron que el médico participaba en labores humanitarias y de atención a pacientes infectados cuando presuntamente estuvo expuesto al virus.
La crisis sanitaria en el Congo continúa agravándose. Datos preliminares de autoridades sanitarias internacionales apuntan a que el brote ha dejado más de 80 personas fallecidas y cientos de casos sospechosos, principalmente en comunidades con acceso limitado a hospitales y medicamentos.
La cepa preocupa por falta de vacunas
Especialistas explicaron que la variante Bundibugyo representa una amenaza particular debido a que las vacunas existentes contra otras cepas del ébola no han demostrado efectividad suficiente frente a esta mutación. La situación ha obligado a organismos internacionales a reforzar la vigilancia epidemiológica y acelerar investigaciones científicas.
Además del Congo, la Organización Mundial de la Salud mantiene vigilancia en países vecinos ante el temor de que los contagios crucen fronteras, especialmente por los movimientos migratorios y comerciales en la región de África central. Autoridades estadounidenses insistieron en que el riesgo inmediato para la población de EU sigue siendo bajo, aunque reconocieron que el caso ha generado preocupación internacional.
OMS mantiene monitoreo internacional
La Organización Mundial de la Salud reiteró que el brote continúa bajo evaluación constante y pidió fortalecer los sistemas de detección temprana para evitar una expansión mayor. Mientras tanto, equipos médicos internacionales trabajan en zonas rurales del Congo para contener la propagación del virus y rastrear posibles cadenas de contagio.




