LONDRES, a 20 de mayo de 2026.— En las profundidades del océano, a más de 800 metros bajo la superficie y lejos de la luz solar, científicos encontraron una criatura que parece salida de una historia de ciencia ficción. Se trata de una nueva especie de quimera, conocida popularmente como “tiburón fantasma”, un extraño habitante marino cuyo linaje existe desde hace cerca de 400 millones de años, mucho antes de la aparición de los dinosaurios.
El ejemplar fue descubierto en el Parque Marino del Mar del Coral, frente a la costa de Queensland, Australia, a una profundidad de entre 802 y 838 metros. El hallazgo fue realizado por el taxónomo William White durante una expedición del organismo científico australiano CSIRO.
Aunque suelen ser llamadas “tiburones fantasma”, las quimeras no son tiburones propiamente dichos. Son parientes lejanos de tiburones y rayas que siguieron un camino evolutivo distinto hace cientos de millones de años. Su aspecto, con ojos grandes, cuerpo alargado y una apariencia casi translúcida, les ha dado fama de ser algunos de los animales más misteriosos de las profundidades marinas.

El hallazgo también llega en un momento delicado. Los especialistas advierten que actualmente una tercera parte de tiburones, rayas y quimeras son consideradas especies vulnerables a la extinción, lo que vuelve urgente conocerlas antes de que desaparezcan.
Más vida escondida
El “tiburón fantasma” fue apenas una de las sorpresas detectadas durante el Ocean Census, una misión internacional considerada la mayor iniciativa del mundo dedicada a acelerar el descubrimiento de especies marinas. Durante un año, investigadores identificaron mil 121 nuevas especies en distintas regiones del planeta.
Entre los hallazgos apareció un gusano simbiótico descubierto en montes submarinos volcánicos de Japón que habita dentro de una esponja de cristal conocida por científicos como un “castillo de vidrio”. También identificaron un gusano cinta encontrado en Timor Oriental que mide menos de tres centímetros y posee pigmentos brillantes que funcionan como advertencia para depredadores. Sus toxinas incluso han sido estudiadas por su posible uso en investigaciones sobre Alzheimer y esquizofrenia.

La lista también incluye un nuevo camarón mediterráneo hallado en una cueva marina frente a Marsella, Francia, caracterizado por bandas anaranjadas y estructuras corporales poco comunes.
Ocean Census estima que hasta el 90 por ciento de las especies marinas del planeta todavía permanecen sin descubrir, una cifra que deja abierta una pregunta inquietante. Si una criatura tan antigua como el “tiburón fantasma” permaneció oculta durante siglos, ¿qué más podría estar esperando bajo el océano?




