CIUDAD DE MÉXICO, a 22 de septiembre de 2026.- Un nuevo candado electoral dio un paso decisivo en San Lázaro. La Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma constitucional que impedirá a las personas con doble nacionalidad aspirar a la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, salvo que renuncien a su otra nacionalidad.
La propuesta consiguió 344 votos a favor, 117 en contra y una abstención, cifra suficiente para alcanzar la mayoría calificada que requiere una modificación constitucional. La votación dejó clara la división entre el bloque que impulsa la nacionalidad única y los legisladores que consideran la medida una restricción de derechos políticos.
¿Quiénes podrán aparecer en la boleta?
El dictamen señala que cualquier persona interesada en competir por esos cargos deberá tener únicamente la nacionalidad mexicana. Si posee otra, tendrá que renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidata ante la autoridad electoral correspondiente.
La reforma plantea cambios a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Además, quienes lleguen a esos puestos no podrán adquirir otra nacionalidad, utilizar un pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos en otro país ni solicitar la protección diplomática de otra nación durante su encargo.
La reforma divide opiniones
Los legisladores que respaldaron el proyecto afirmaron que la medida busca garantizar que las decisiones de quienes gobiernen respondan exclusivamente a los intereses de México. La oposición, por su parte, advirtió que el nuevo requisito podría afectar a millones de mexicanos que también cuentan con otra nacionalidad.
Sigue la batalla por las reservas
La reforma todavía no termina su recorrido en la Cámara de Diputados. Tras la aprobación en lo general, lo que sigue es la presentación y discusión de las reservas, con las cuales las bancadas intentarán modificar partes específicas del dictamen antes de someterlo a votación en lo particular.



