BERLÍN, ALEMANIA, a 10 de febrero de 2026. — La corrupción continúa afectando de forma significativa a México y a América Latina, al debilitar la democracia, facilitar la expansión del crimen organizado y limitar el acceso a derechos y servicios básicos, advirtió Transparencia Internacional al presentar el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025.
México obtuvo 27 puntos, una de las calificaciones más bajas de la región. El informe regional señala que, durante años, la corrupción ha permitido la infiltración del crimen organizado transnacional en la política, lo que ha favorecido la impunidad y ha impactado negativamente en la seguridad y el bienestar social.
Una región sin avances sostenidos
Con un promedio regional de 42 puntos, las Américas muestran un estancamiento prolongado. Desde 2012, 12 de los 33 países evaluados han empeorado de forma significativa y solo dos registraron mejoras relevantes. Incluso países con instituciones más sólidas, como Costa Rica y Uruguay, enfrentan hoy los efectos de la violencia asociada a la corrupción y a redes criminales.

El informe documenta además cómo la corrupción en los servicios públicos tiene consecuencias directas, al poner en riesgo programas sociales, el acceso a la salud y la protección de grupos vulnerables en distintos países de la región.
Transparencia Internacional advierte que la reducción del espacio cívico y los ataques a periodistas y organizaciones de la sociedad civil limitan la supervisión independiente y la rendición de cuentas. En estos contextos, denunciar actos de corrupción implica mayores riesgos.
Para la organización, revertir esta tendencia exige fortalecer la cooperación regional, cerrar los vacíos legales que permiten el flujo de recursos ilícitos y proteger las libertades fundamentales como condición indispensable para frenar la corrupción en México y América Latina.




