GINEBRA, Suiza, a 29 de junio de 2026.- La ola de calor que golpea a Europa encendió nuevamente las alarmas internacionales por sus efectos en la salud, luego de que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) reportara un episodio sin precedentes, con récords de temperatura en varios países y daños que van más allá del clima.
La OMM informó que las altas temperaturas han provocado repercusiones en la salud humana, la agricultura, los ecosistemas, la infraestructura y la productividad laboral. El organismo también advirtió que el fenómeno se presenta con tormentas violentas en algunas zonas, sequía más severa y mayor riesgo de incendios forestales.
El dato sanitario más grave fue retomado por la OMM a partir de una publicación del director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Desde el 21 de junio, más de mil 300 muertes adicionales han sido vinculadas con la ola de calor en Europa, mientras más de 150 millones de personas se han visto afectadas por las temperaturas extremas.
Récords caen en varios países
La lista de registros muestra el alcance de la emergencia. Alemania batió récords durante tres días seguidos y la ciudad de Coschen llegó a 41.7 grados el 28 de junio. Además, 252 estaciones meteorológicas reportaron marcas récord y decenas superaron los 40 grados.
Hungría registró 40.7 grados cerca de Budapest, una nueva marca para junio. Polonia reportó de forma provisional 40.5 grados, mientras Austria alcanzó 40 grados en Viena y mantuvo alerta roja para su capital.
En Reino Unido se rompió el récord de junio durante tres días consecutivos, con 37.3 grados en el sur de Inglaterra el 25 de junio. En Países Bajos, el servicio meteorológico emitió una alerta roja inédita para ocho provincias y reportó un nuevo récord nacional de junio con 39.4 grados.
Francia también vivió una jornada histórica. El 24 de junio registró la temperatura media nacional más alta de su historia, con 30 grados, y en Pulluau el termómetro llegó a 43.8 grados.
La OMM recordó que, según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, el calor extremo será cada vez más frecuente, intenso y duradero. Para la salud pública, el mayor peligro no está solo en las tardes sofocantes, sino también en las noches cálidas, cuando el cuerpo pierde la oportunidad de recuperarse.



