CANCÚN, QRoo, a 16 de agosto de 2026.- La carretera Cancún–Isla Blanca comienza a cambiar de rostro. La primera etapa de su modernización registra cerca de 30% de avance y contempla ampliar de dos a cuatro carriles uno de los accesos con mayor movimiento hacia la zona de Costa Mujeres.
La gobernadora Mara Lezama Espinosa recorrió este domingo los trabajos que se realizan en los primeros 4.2 kilómetros, donde se ejecutan obras viales y de infraestructura subterránea como parte de un proyecto que cuenta con una inversión de 380.9 millones de pesos.
Además de la ampliación de la carretera, el proyecto incluye un camellón central, banquetas, ciclovía, alumbrado público y señalización, así como la colocación de una nueva carpeta asfáltica de 20 centímetros de espesor.

Preparan drenaje y servicios antes de colocar el pavimento
Una parte importante de los trabajos se concentra debajo de la superficie. En el tramo intervenido se realizan adecuaciones a líneas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ductos para servicios de conectividad y obras para el manejo del agua pluvial.
El proyecto contempla la instalación de 25 nuevas obras de drenaje con tubería de polietileno de alta densidad, cuyo objetivo es mantener el flujo natural del agua en esta zona.
También serán renivelados registros eléctricos de alta y media tensión, una medida con la que se busca reducir la necesidad de romper nuevamente el pavimento una vez concluida la carretera.
Durante la supervisión, Lezama señaló que la intención es que la infraestructura tenga una mayor vida útil y que los trabajos subterráneos queden resueltos antes de terminar la superficie de rodamiento.
La carretera Cancún–Isla Blanca es utilizada diariamente por trabajadores que se desplazan hacia desarrollos turísticos y hoteleros ubicados en Costa Mujeres e Isla Mujeres, además de residentes y visitantes que circulan por el norte de Cancún.
La modernización no terminará en los primeros 4.2 kilómetros. De acuerdo con la información presentada durante el recorrido, después de esta etapa está previsto avanzar con un segundo tramo de siete kilómetros, que permitirá conectar con la avenida José López Portillo.
Posteriormente, el proyecto contempla extender los trabajos hacia Costa Mujeres, en una zona donde el crecimiento turístico y urbano ha incrementado el tránsito vehicular durante los últimos años.




