Ciudad de México, a 11 de febrero de 2026.- El espacio aéreo en la zona del Aeropuerto Internacional del Paso Texas, fue reabierto después de que se declaro el cierre por parte de la Administración de Aviación de Estados Unidos (FFA, por sus siglas en inglés), medida que duraría 10 días, de acuerdo con lo anunciado.
En el aviso, la FAA atribuyó la medida a “special security reasons” (razones especiales de seguridad) sin detallar de inmediato el motivo específico, lo que generó incertidumbre entre viajeros, aerolíneas y autoridades locales por tratarse de una restricción poco común para un aeropuerto comercial.
Horas más tarde, reportes periodísticos señalaron que el episodio se vinculó con una incursión de drones, atribuida por funcionarios federales a actividad relacionada con cárteles de la droga mexicana; de acuerdo con estas versiones, el incidente activó el cierre preventivo del espacio aéreo mientras se evaluaba el riesgo para la aviación.
La apertura
La FAA informó posteriormente que levantó el cierre temporal y que no existía amenaza para la aviación comercial, por lo que las operaciones podían reanudarse; medios estadounidenses describieron el giro como una reapertura rápida tras la atención del incidente de seguridad.
El cierre relámpago generó cuestionamientos por la comunicación y el impacto potencial en una zona clave para el intercambio fronterizo; entre las voces críticas figuró la congresista Veronica Escobar, quien reclamó claridad sobre la decisión y el nivel real de amenaza para la comunidad.
En lo operativo, aerolíneas ajustaron itinerarios mientras duró la restricción y, tras el anuncio de reapertura, comenzaron a normalizar operaciones; autoridades recomendaron a pasajeros verificar el estatus de sus vuelos directamente con su aerolínea ante posibles demoras residuales por la interrupción.




