Por Melisa Herrera
CANCÚN, Qroo., a 20 de enero de 2026.- Cancún se ha convertido en una trampa de riesgos para niños y adultos por robo de tapas de alcantarillas, además provoca inundaciones por taponamiento de basura, riesgos graves para peatones y vehículos (caídas y daños), pérdidas económicas al municipio por reposición y afecta el drenaje urbano, obligando a usar materiales improvisados y generando costos elevados por reparaciones.
En un recorrido efectuado por este medio, se pudo constatar el robo de coladeras en diferentes puntos de la ciudad: Avenidas como Uxmal, Francisco I. Madero (Ruta 4), Kinik (Región 95), Chichén Itzá (Supermanzana 58), entre otras, lucen hoyancos por la falta de coladeras.
Ante ello, trabajadores de Servicios Públicos Municipales aseguraron que la zona donde los robos de tapas de alcantarillas son más recurrentes es en la denominada “El Crucero”, avenidas Tulum y José López Portillo, donde deambulan personas sin hogar, que quitan las coladeras para venderlas a chatarrerías y poder comprar sustancias ilícitas para su consumo.
Las tapas robadas suelen venderse ilegalmente en chatarrerías, y se ha contemplado el uso de materiales plásticos para mitigar este problema recurrente en la ciudad.

Vecinos de la Supermanzana 67, en el centro de Cancún, afirma que desde hace tres años ha solicitado a las autoridades municipales la reparación de una coladera que está frente a su domicilio y algunos negocios de venta de ropa y salón de belleza.
Automovilistas y peatones coinciden en que el problema no es nuevo, pero sí cada vez más visible, agravado por la falta de atención de las autoridades municipales, que no han logrado frenar el robo ni reponer de manera oportuna las tapas faltantes.



