BOGOTÁ, Colombia, 30 de mayo de 2026.- Colombia celebrará este domingo 31 de mayo una de las elecciones presidenciales más vigiladas de los últimos años, en un ambiente marcado por la preocupación por la seguridad, el avance de grupos armados y una serie de amenazas contra actores políticos durante la campaña. Más de 41 millones de ciudadanos están convocados a las urnas para elegir al sucesor del presidente Gustavo Petro.
Cepeda llega como favorito
Las encuestas publicadas en la recta final de la campaña colocan al senador Iván Cepeda como el principal favorito para ganar la primera vuelta. El aspirante del progresismo y del Pacto Histórico concentra alrededor del 40 por ciento de la intención de voto y busca dar continuidad a varias de las políticas impulsadas por el actual gobierno. Diversos sondeos lo ubican con ventaja sobre los candidatos de derecha que compiten por el segundo lugar.
La disputa más cerrada se encuentra detrás de Cepeda. El abogado y empresario Abelardo de la Espriella ha registrado un crecimiento en las últimas semanas y aparece en varios estudios demoscópicos como el principal contendiente para enfrentar al favorito en una eventual segunda vuelta. Muy cerca se mantiene la senadora Paloma Valencia, respaldada por el uribismo y por el expresidente Álvaro Uribe Vélez. La seguridad, el combate a los grupos armados y el futuro de la política de paz se han convertido en los temas centrales de la campaña.
Amenazas elevan la tensión electoral
La campaña presidencial estuvo acompañada por denuncias de amenazas, ataques contra sedes políticas y hechos de violencia en distintas regiones del país. Medios colombianos reportaron alertas de seguridad dirigidas a integrantes de campañas presidenciales y dirigentes políticos, mientras que el recrudecimiento de las acciones de grupos armados ilegales volvió a colocar el tema de la seguridad en el centro del debate nacional. Algunos candidatos reforzaron sus esquemas de protección, incrementaron el uso de vehículos blindados y limitaron actividades masivas en determinadas zonas del país.
Las autoridades colombianas activaron un amplio operativo para garantizar la votación. Además de los dispositivos de vigilancia en centros electorales, se mantiene la denominada Ley Seca, restricciones para portar armas y limitaciones para realizar propaganda política durante la jornada electoral. Los puestos de votación abrirán de las 8:00 a las 16:00 horas y permanecerán bajo vigilancia de fuerzas de seguridad y organismos electorales.
Una elección observada por América Latina
Más allá de la definición del próximo presidente, los comicios son considerados por analistas como un referéndum sobre el legado político de Petro y sobre el rumbo que seguirá Colombia en materia de seguridad, economía y negociación con grupos armados. Mientras las calles de Bogotá y otras ciudades viven una calma tensa en las horas previas a la elección, la expectativa se concentra en saber si Cepeda logrará imponerse en primera vuelta o si el país deberá regresar a las urnas el próximo 21 de junio para una segunda ronda electoral.



