CANCÚN, QRoo., a 23 de junio de 2026.- La camiseta de la Selección Mexicana, reconocida por Adidas como la más vendida del Mundial 2026, tiene un origen completamente mexicano. Detrás del éxito comercial del uniforme del Tri se encuentra Grupo Martex, una empresa nacional que fabricó cinco millones de jerseys oficiales con el trabajo de miles de colaboradores mexicanos.
De Guanajuato al escenario mundial
La producción del uniforme se concentró en Irapuato, Guanajuato, donde Grupo Martex desarrolló durante cerca de 18 meses una estrategia de manufactura para atender la alta demanda generada por la Copa del Mundo. La empresa alcanzó una capacidad de producción de hasta 120 mil camisetas por día, mediante procesos especializados de corte, sublimado, confección y control de calidad.
Grupo Martex, encabezado por Santiago Martí Ascencio, se ha consolidado como uno de los principales socios manufactureros de Adidas en América Latina. La compañía, fundada hace más de nueve décadas como una empresa textil familiar, también produce prendas para otras marcas deportivas internacionales y ha fortalecido sus operaciones mediante innovación tecnológica, automatización y reducción de tiempos de entrega.
Cinco millones de camisetas
El proyecto mundialista representó uno de los mayores retos en la historia de la empresa. Santiago Martí destacó que la fabricación del uniforme nacional significó una oportunidad para demostrar la capacidad de la industria mexicana frente a competidores internacionales. El directivo señaló que la producción diaria equivalía a fabricar camisetas suficientes para llenar un estadio y medio de fútbol cada día.
México gana protagonismo
Más allá del impacto deportivo, el éxito comercial del jersey de la Selección Mexicana refleja la fortaleza de la industria manufacturera nacional. El caso de Grupo Martex muestra cómo una cadena de suministro instalada en México logró participar de manera relevante en uno de los negocios más importantes asociados al Mundial 2026.
El fenómeno del uniforme del Tri no solo responde al entusiasmo de millones de aficionados, sino también al trabajo, experiencia y capacidad productiva de una empresa mexicana que llevó su talento al escenario global. Con cinco millones de camisetas fabricadas en Guanajuato, el jersey más vendido del Mundial también se convirtió en un símbolo del potencial industrial de México.




