KINSHASA, RDC, a 23 de junio de 2026.- El brote de ébola en la República Democrática del Congo sigue bajo vigilancia internacional luego de que las cifras más recientes confirmaran un nuevo incremento de casos y muertes, en medio de los esfuerzos para ampliar la atención médica, las pruebas y el trabajo comunitario en las zonas afectadas.
De acuerdo con el balance más reciente atribuido a las autoridades sanitarias congoleñas, el país reportó 1,048 casos confirmados y 267 fallecimientos. La actualización supera el reporte previo difundido por el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien había informado más de mil casos confirmados, incluidos 254 decesos.
En su mensaje, el titular de la OMS también señaló que 100 pacientes se habían recuperado, una cifra que utilizó para destacar que el virus puede ser contenido en muchas personas cuando existe atención médica oportuna.
El brote fue confirmado en mayo de 2026 y está asociado al virus Bundibugyo, una especie de ébola que complica la respuesta sanitaria debido a que no cuenta con una vacuna ni con un tratamiento específico aprobado, aunque la OMS ha señalado que se evalúan candidatos prometedores.
La respuesta aún necesita refuerzos
Durante el último mes, la OMS, Africa CDC y otros socios internacionales han apoyado al Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo para aumentar el número de centros de tratamiento contra el ébola, reforzar las capacidades de laboratorio y vigilancia, capacitar a más trabajadores sanitarios y mejorar la participación de las comunidades.
A pesar de esas acciones, Tedros Adhanom advirtió que se requiere mucho más para contener el brote. Entre las necesidades mencionó más centros de tratamiento, más personal de salud capacitado, más pruebas y más equipos comunitarios que trabajen desde las propias localidades afectadas.
La OMS también insistió en la importancia de garantizar acceso seguro y sostenido para llegar a todas las personas afectadas, en un contexto marcado por crisis humanitaria, inseguridad, movilidad de población y zonas densamente pobladas.
El organismo internacional pidió mantener la solidaridad de la comunidad internacional para apoyar la respuesta y poner fin al brote. Tedros también señaló que, más allá de la emergencia sanitaria, la República Democrática del Congo necesita paz para proteger a su población.
El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o fallecidas por la enfermedad. Por ello, las autoridades sanitarias consideran clave la detección temprana, el aislamiento seguro, la atención clínica rápida y el seguimiento de contactos para frenar nuevas cadenas de contagio.




