KINSHASA, República Democrática del Congo, 15 de mayo de 2026.- Las autoridades sanitarias africanas confirmaron un nuevo brote del virus Ébola en la provincia de Ituri, al noreste de la República Democrática del Congo, donde ya se contabilizan 65 personas fallecidas y 246 casos sospechosos, situación que encendió las alertas internacionales ante el riesgo de propagación acelerada de la enfermedad.
Preocupa expansión hacia países vecinos
El foco principal del brote se ubica en comunidades cercanas a Bunia y Mongwalu, zonas estratégicas por su intensa actividad minera y comercial. Expertos sanitarios advirtieron que la movilidad constante de personas podría facilitar la expansión del virus hacia Uganda y Sudán del Sur, países que ya reforzaron controles epidemiológicos en sus fronteras.
De acuerdo con reportes preliminares del Instituto Nacional de Investigación Biomédica del Congo, las pruebas realizadas en pacientes positivos sugieren que el brote podría estar relacionado con una variante distinta a la cepa Zaire, utilizada para desarrollar las vacunas existentes. La posibilidad de una mutación incrementó la preocupación entre organismos internacionales de salud, debido a que podría dificultar la respuesta médica inmediata.
Refuerzan medidas de contención
La Organización Mundial de la Salud (OMS), junto con Africa CDC y autoridades congoleñas, desplegó equipos de emergencia para rastrear contagios, aislar pacientes y reforzar campañas informativas en las comunidades afectadas. También se implementaron protocolos especiales para funerales y manejo de cuerpos, debido a que el contacto directo representa una de las principales vías de transmisión del virus.
La República Democrática del Congo es considerada uno de los epicentros históricos del Ébola desde que el virus fue identificado en 1976 cerca del río Ébola. Factores como pobreza, debilidad hospitalaria, violencia armada y acceso limitado a servicios médicos han complicado durante décadas el combate a esta enfermedad altamente letal.
Síntomas y peligros del virus
El Ébola provoca fiebre alta, debilidad extrema, hemorragias internas y daños severos en órganos vitales. La OMS recordó que la enfermedad puede alcanzar tasas de mortalidad de hasta el 90 por ciento en algunos brotes si no se detecta y atiende oportunamente. El temor de las autoridades internacionales radica en que el actual brote avance rápidamente en una región con limitada capacidad hospitalaria y constantes desplazamientos de población.




