Ciudad de México, 14 de enero de 2026.— El actor, productor y director mexicano Gael García Bernal fue condecorado con la Orden de las Artes y las Letras por el Ministerio de Cultura de Francia, una de las distinciones culturales más importantes que otorga el gobierno francés a figuras que han contribuido de manera significativa a la creación artística y a la difusión de la cultura a nivel internacional.
La condecoración fue entregada en un acto oficial por Delphine Borione, embajadora de Francia en México, en representación del gobierno francés, como reconocimiento a la trayectoria cinematográfica del actor y a su impacto sostenido en el cine contemporáneo.
Reconocimiento a una trayectoria con impacto global
De acuerdo con información oficial del Ministerio de Cultura de Francia, la distinción reconoce no solo el trabajo actoral y de producción de García Bernal, sino también su influencia en el cine internacional y su compromiso con la difusión de la cultura a través de proyectos que abordan temas sociales, éticos y humanos.
La dependencia destacó que su obra se alinea con valores que Francia promueve como pilares de la cultura contemporánea, entre ellos la libertad creativa, el acceso democrático a la cultura y la reflexión crítica desde el arte.
Gael García Bernal ha construido una carrera sólida y diversa tanto en México como en el extranjero.
A nivel internacional es ampliamente reconocido por su participación en Amores Perros, dirigida por Alejandro González Iñárritu, así como en Diarios de motocicleta, de Walter Salles, cinta que consolidó su proyección global.
En el cine mexicano, su trabajo en Rudo y Cursi, de Carlos Cuarón, se convirtió en una referencia del cine comercial con identidad autoral.
Además de su faceta como actor, García Bernal debutó como director con Déficit, presentada en el Festival Internacional de Cine de Morelia, espacio donde también ha participado como impulsor y promotor del cine independiente.
Con esta distinción, Francia refrenda el reconocimiento internacional a una carrera que ha contribuido a tender puentes culturales entre América Latina, Europa y el resto del mundo, consolidando a Gael García Bernal como una de las figuras clave del cine iberoamericano contemporáneo.



