Por Melisa Herrera
PLAYA DEL CARMEN, QRoo., a 28 de septiembre de 2026.- Ante el recale de sargazo en las costas de la Riviera Maya, hoteles de la región han implementado distintas medidas para atender las afectaciones que la presencia del alga puede generar en la experiencia de los huéspedes, entre ellas noches de cortesía, cambios de fecha y garantías de playa.
Uno de los casos recientes es el de Fairmont Mayakoba, que mantiene vigente una garantía del 14 de septiembre al 20 de diciembre de 2026. El esquema establece que, si la presencia de sargazo impide el ingreso al mar, el huésped puede reportar la situación en recepción para que el hotel realice la verificación correspondiente.
Si se confirma que se cumplen las condiciones de la garantía, el establecimiento otorga un certificado equivalente a una noche de hospedaje sin costo, en la misma categoría contratada. El beneficio puede utilizarse durante el año siguiente.
La implementación de este tipo de mecanismos no es nueva en el Caribe mexicano. Desde 2024, establecimientos de Cancún, Puerto Morelos y Tulum han recurrido a diferentes alternativas para atender la presencia de sargazo, como cambios de fecha sin penalización, acceso a clubes de playa, actividades en parques y cenotes, así como créditos para servicios de spa y, en algunos casos, devoluciones parciales de la tarifa.
La presencia del alga también representa un factor que puede incidir en la percepción de los visitantes sobre el destino y en sus decisiones de viaje, particularmente cuando las condiciones de la playa afectan las actividades previstas durante la estancia.
La Asociación de Hoteles de la Riviera Maya ha señalado que el sargazo tiene impacto en los comentarios de los visitantes y en la decisión de viajar durante las temporadas de mayor presencia del alga, por lo que los establecimientos han incorporado distintas medidas para atender sus efectos.
En este contexto, las garantías de playa se han convertido en una alternativa para ofrecer una compensación a los huéspedes cuando las condiciones del litoral impiden el acceso al mar, al tiempo que los hoteles buscan reducir el impacto que el sargazo puede generar en la experiencia turística.
El objetivo de estos mecanismos es ofrecer una respuesta al visitante ante una condición que los establecimientos no pueden controlar, pero que sí puede modificar la experiencia de quienes llegan a la Riviera Maya en busca de actividades de playa.




