CIUDAD DE MÉXICO, a 30 de junio de 2026.- La previa del partido entre México y Ecuador en el Mundial 2026 quedó marcada por una polémica fuera de la cancha, luego de que un niño ecuatoriano difundiera un video en redes sociales en el que pidió al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tomar medidas por la serenata que un grupo de aficionados mexicanos realizó frente al hotel de concentración de La Tri durante la noche previa al encuentro. El video acumuló miles de reproducciones y fue replicado por diversos medios y cuentas deportivas.
En la grabación, el menor expresó su inconformidad por el ruido generado durante la serenata y cuestionó si ese tipo de acciones son compatibles con el espíritu del fair play. Además, lanzó un mensaje dirigido a Infantino en el que también puso en duda que México sea sede de una Copa del Mundo si ocurren situaciones de este tipo en la víspera de partidos importantes. Sus declaraciones provocaron un intenso intercambio de opiniones entre aficionados de ambos países.
Las redes sociales dividieron opiniones
Las reacciones en plataformas digitales no tardaron en aparecer. Mientras algunos usuarios respaldaron la postura del niño y consideraron que este tipo de serenatas buscan alterar el descanso de los futbolistas rivales, una parte importante de los comentarios recordó que estas manifestaciones forman parte de una tradición que se ha presentado durante décadas en distintos países y competiciones internacionales, sin importar la selección involucrada.
Las serenatas o concentraciones de aficionados frente a los hoteles de las selecciones son una práctica conocida en el fútbol internacional. En torneos de selecciones y competiciones de clubes se han registrado episodios similares en América y Europa, donde grupos de seguidores buscan alentar a su equipo o incomodar al rival antes de un compromiso decisivo. Esa tradición volvió a ser tema de conversación tras la difusión del video del menor ecuatoriano.
La polémica acompañó la previa del partido
Más allá del debate en redes sociales, la serenata y el mensaje del niño se convirtieron en uno de los temas más comentados en la antesala del duelo entre México y Ecuador. El episodio incrementó la conversación sobre los límites entre el apoyo de la afición y el juego limpio, aunque hasta el momento la FIFA no ha emitido un posicionamiento público sobre el caso.
Con la polémica instalada fuera de la cancha, México y Ecuador llegaron a su compromiso con el objetivo de avanzar en el Mundial 2026. Mientras el video continuó circulando en redes sociales, el foco deportivo permaneció en el desempeño de ambas selecciones en uno de los partidos más esperados de la jornada.



