CIUDAD DE MÉXICO, a 6 de octubre de 2026 .— Buscar vacunas y atención médica para su recién nacida terminó en una semana de separación. Laura Ramírez y Gabino Santiago López, integrantes de la comunidad triqui, denunciaron que su bebé permaneció retenida siete días en el Hospital Pediátrico Peralvillo porque no tenían una hoja de alumbramiento. La niña ya fue entregada a su familia, pero sus padres exigen una disculpa pública y reparación del daño.
Una visita médica que terminó en separación
La bebé nació el 24 de septiembre de 2026, en el domicilio familiar de la colonia Doctores. Según explicó Laura, el parto fue imprevisto y ya no pudo trasladarse a un hospital, por lo que una vecina la ayudó. Ese nacimiento en casa explica por qué no contaban con la hoja de alumbramiento que posteriormente les solicitaron.
El 28 de septiembre, los padres acudieron al Centro de Salud Número 5, cerca del Metro Salto del Agua, para solicitar vacunas y el tamiz neonatal. Desde ahí fueron canalizados al Hospital Pediátrico Peralvillo. Tras pasar por otra unidad médica, regresaron al hospital, donde revisaron a la recién nacida. De acuerdo con la familia, la falta del documento derivó en que se pusiera en duda su parentesco y se les impidiera llevársela.
Una prueba de ADN permitió el reencuentro
El hospital notificó el caso a la Fiscalía capitalina y se abrió una investigación. Mientras se verificaba el vínculo biológico, Laura podía entrar a amamantar a su hija, pero no salir con ella, reportó N+. Ante la separación y los malos tratos que aseguran haber recibido, los padres denunciaron públicamente lo ocurrido y se manifestaron para recuperar a la bebé.
El 4 de octubre, un dictamen genético confirmó la filiación materna y la recién nacida fue reintegrada a su familia. Según la versión de la Fiscalía difundida por Capital 21, las muestras se tomaron el 30 de septiembre y el hospital determinó el 3 de octubre que podía recibir el alta. La institución sostuvo que actuó para proteger los derechos de la niña; sus padres denunciaron una separación de siete días.
Con su bebé nuevamente en brazos, Laura y Gabino mantienen su reclamo: que las autoridades ofrezcan una disculpa pública, reparen el daño e investiguen el trato recibido. El 5 de octubre acudieron a la Fiscalía acompañados por integrantes de la comunidad triqui. La pareja atribuye lo ocurrido a racismo y discriminación y exige respuestas del gobierno capitalino, incluida la jefa de Gobierno, Clara Brugada. Para la familia, el reencuentro no resuelve los daños de la separación.




