Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, 26 de marzo de 2026.— El derrame de hidrocarburos en el Golfo de México continúa bajo investigación, luego de que autoridades federales identificaran múltiples posibles causas que habrían originado la contaminación en aguas del litoral, particularmente frente a las costas de Veracruz, Tabasco y Campeche.
Durante una conferencia de prensa, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Marina (Semar) informaron que el incidente no puede atribuirse a un solo factor, ya que existen indicios de al menos tres fuentes distintas de hidrocarburos en la zona afectada.
El titular de la Semar, el almirante Raymundo Pedro Morales, explicó que una de las líneas de investigación apunta a un buque que permaneció fondeado en inmediaciones de Coatzacoalcos, el cual podría haber realizado un vertido ilegal de residuos petroleros.
A esta hipótesis se suman las emanaciones naturales de hidrocarburos, conocidas como chapopoteras, localizadas a pocos kilómetros de la costa veracruzana, así como otras filtraciones detectadas en aguas profundas cerca del complejo Cantarell, en la Sonda de Campeche.
Las autoridades señalaron que la combinación de estas fuentes, junto con factores como las corrientes marinas y condiciones meteorológicas, pudo haber favorecido la dispersión del contaminante a lo largo de una amplia franja del Golfo, complicando las labores de contención.
Vigilancia permanente
Como parte de la respuesta, se desplegó un operativo interinstitucional que incluye monitoreo satelital, sobrevuelos, instalación de barreras y limpieza de playas, con la participación de más de mil 700 elementos navales, además de brigadas técnicas y comunitarias.
Hasta el momento, se han recolectado más de 120 toneladas de residuos contaminantes, mientras un grupo interdisciplinario trabaja en la identificación precisa del origen del derrame y en el deslinde de posibles responsabilidades legales.
Aunque el Gobierno federal señaló que el impacto ambiental no se considera severo, especialistas mantienen vigilancia en ecosistemas sensibles, al tiempo que se anunció la creación de un observatorio ambiental permanente para reforzar la prevención y atención de emergencias similares.
Las autoridades reiteraron que continuarán las investigaciones para determinar con claridad las causas del incidente y garantizar la transparencia en la información, así como la eventual reparación de los daños ocasionados al medio ambiente.




