Por Staff
CANCÚN, Q. Roo, a 07 de febrero de 2026.- Con más de 90% de avance físico y en la recta final de su construcción, el Puente Vehicular Nichupté no solo se perfila como una de las obras clave para la movilidad de Cancún, sino también como el programa de restauración ambiental más grande desarrollado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). Lejos de ser únicamente una estructura de concreto, el proyecto se ha convertido en un laboratorio de protección ecológica en pleno sistema lagunar.
Para este proyecto de 11.2 kilómetros sobre la laguna Nichupté, en cumplimiento de su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) aprobada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la SICT implementó 10 programas ambientales especializados para cuidar el entorno natural mientras avanza la obra. Entre ellos están la supervisión y gestión ambiental, el manejo integral de vegetación y fauna, el monitoreo de especies como aves y cocodrilos, y un programa piloto para recuperar pastos marinos.
Como parte de estas acciones, se han destinado 306 hectáreas a la reforestación de manglar, se han rehabilitado 118 hectáreas de pastos marinos y se han reubicado más de 2,100 individuos de fauna terrestre y lagunar, incluidos ejemplares en riesgo o bajo protección según la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Además, varios subprogramas ambientales han promovido el rescate de más de 8,000 ejemplares de plantas nativas y mantienen monitoreo constante para detectar y prevenir impactos críticos en el ecosistema.
Gracias a este enfoque, el Puente Nichupté no solo conectará físicamente partes clave de Cancún; también se presenta como un ejemplo de coexistencia entre infraestructura moderna y restauración ambiental, demostrando que es posible construir sin dejar atrás la protección del entorno natural—un mensaje que cobra especial peso en una región con alta biodiversidad y valor ecológico.




