YAKARTA, Indonesia, a 14 de agosto de 2026.— Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió el este de Indonesia durante la madrugada del sábado 15 de agosto, hora local, y llevó a las autoridades a activar una alerta de tsunami para distintas regiones costeras del país. Habitantes de la isla de Flores abandonaron sus viviendas y buscaron refugio en zonas elevadas ante la intensidad del movimiento.
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) situó el epicentro en el mar, 30 kilómetros al noreste de Mbay, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental. El movimiento ocurrió a las 4:58 horas, tiempo del oeste de Indonesia, y tuvo una profundidad de 15 kilómetros, de acuerdo con los parámetros actualizados del organismo.
Sismo causa daños en Flores
Los primeros reportes señalan daños en viviendas y edificios públicos, aunque las autoridades todavía realizaban recorridos para establecer el alcance total de las afectaciones. En Maumere se derrumbó una sala de espera del puerto, mientras que partes del Seminario de Ritapiret cayeron durante una misa y dejaron lesionado a un sacerdote.
El terremoto se sintió con fuerza en distintas comunidades de Flores y provocó escenas de alarma entre la población. Hasta los primeros informes no se reportaban personas fallecidas, pero los equipos de emergencia mantenían la evaluación de inmuebles y la búsqueda de posibles víctimas, mientras varias réplicas aumentaban la preocupación.
Detectan variaciones en el nivel del mar
Por la magnitud y la poca profundidad del terremoto, la BMKG emitió una alerta de tsunami para Nusa Tenggara Oriental, Nusa Tenggara Occidental, Sulawesi del Sur y Sulawesi del Sudeste. Las autoridades pidieron a la población alejarse de playas, puertos y desembocaduras de ríos mientras se analizaba el comportamiento del mar. DW
La agencia indonesia confirmó posteriormente variaciones del nivel del mar en al menos nueve puntos costeros. La mayor alcanzó 94 centímetros en Maurole-Ende, seguida de 54 centímetros en Bulukumba y 38 centímetros en un puerto de Sikka. Tras evaluar los registros, la BMKG informó que la alerta había concluido, aunque recomendó mantener precauciones por las réplicas y evitar edificios dañados.




