CIUDAD DE MÉXICO, a 3 de marzo de 2026.— Este 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Vida Silvestre, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2013 para celebrarse cada año en el aniversario de la firma, en 1973, de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Desde entonces, la jornada se ha convertido en el principal evento global dedicado a la protección de la fauna y la flora silvestres. La edición 2026 está dedicada a las plantas medicinales y aromáticas, bajo el lema Medicinal and Aromatic Plants Conserving Health, Heritage and Livelihoods, con el propósito de visibilizar su importancia para la salud humana, la economía y el equilibrio de los ecosistemas.
A nivel mundial, entre 50 mil y 70 mil especies de plantas medicinales y aromáticas son recolectadas y utilizadas. De ellas, alrededor de mil 500 están incluidas en los apéndices de CITES y más de 800 figuran en el Apéndice II, que regula su comercio internacional para evitar que se vean amenazadas.
Salud y economía ligadas a la biodiversidad
La Organización Mundial de la Salud estima que entre 70 y 95 por ciento de la población en países en desarrollo depende de la medicina tradicional como atención primaria. Muchas de estas prácticas se basan en especies silvestres que también han servido de base para el desarrollo de medicamentos modernos, cuyos compuestos activos derivan directa o indirectamente de recursos naturales.
Estas plantas no solo tienen valor terapéutico. También forman parte de industrias como la cosmética, la alimentaria y la de productos de lujo. Se calcula que una de cada cinco personas en el mundo depende de plantas, algas y hongos silvestres para su alimentación o ingresos. En distintos países, el mercado de la medicina tradicional y los suplementos herbales mueve miles de millones de dólares anuales.
No obstante, más de 20 por ciento de las especies vegetales utilizadas con fines medicinales o aromáticos están consideradas en riesgo de extinción en la Lista Roja de la UICN. La sobreexplotación, la pérdida de hábitat, el cambio climático y el comercio ilegal figuran entre las principales amenazas.
La conmemoración de este año también subraya la necesidad de garantizar el uso sostenible de las especies silvestres, fortalecer las regulaciones y reconocer el papel de los pueblos indígenas y comunidades locales, cuyo conocimiento tradicional ha sido clave para la conservación y el aprovechamiento responsable de estos recursos.
El evento central del Día Mundial de la Vida Silvestre 2026 se realiza este martes con una celebración de alto nivel transmitida en línea, organizada por el Secretariado de CITES en colaboración con organismos internacionales y socios de conservación.
La fecha busca reforzar el vínculo entre las personas y la naturaleza, y recordar que la protección de la biodiversidad es un esfuerzo continuo que impacta directamente en la salud, la cultura y el sustento de millones de personas en el mundo.




