Por Staff
CANCÚN, QRoo, a 18 de junio de 2026.- Cuando sube el precio del aguacate, millones de familias lo resienten de inmediato. Para el especialista en Economía y Políticas Públicas, José Eduardo López Portillo, este producto puede decir más sobre la situación económica del país que indicadores como el tipo de cambio.
A diferencia del dólar, cuyo comportamiento depende de factores internacionales y decisiones de bancos centrales, el precio del llamado “oro verde” refleja lo que ocurre dentro de México: desde las condiciones del campo hasta los costos de transporte y distribución.
De acuerdo con el especialista, factores como las sequías, el aumento en los costos logísticos o los problemas de seguridad en las rutas comerciales terminan impactando directamente el bolsillo de los consumidores.
Para entenderlo mejor, López Portillo recurre a una comparación sencilla: si muchas personas necesitan un autobús y hay pocas unidades disponibles, el precio del servicio tiende a subir. Lo mismo ocurre con los alimentos cuando la oferta disminuye y la demanda se mantiene.
Por ello, señala que el encarecimiento de productos agrícolas revela problemas en las cadenas de suministro y en la producción nacional, más que movimientos en los mercados financieros internacionales.
Incluso cuando el peso mexicano se mantiene fuerte frente al dólar, las familias pueden enfrentar mayores gastos en la compra de alimentos si persisten problemas estructurales en el país.
Temas a fortalecer
Ante este escenario, el especialista considera que la discusión económica debe enfocarse también en mejorar la infraestructura, fortalecer la seguridad en el transporte de mercancías y avanzar en la tecnificación del campo, medidas que tienen un efecto directo en los precios que pagan los consumidores.
Desde esta perspectiva, el aguacate deja de ser solo uno de los alimentos favoritos de los mexicanos para convertirse en un termómetro de la economía cotidiana y de los retos que enfrenta el mercado interno del país.




