Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 28 de febrero de 2026.- Liberar animales o plantas en lugares donde no pertenecen puede parecer un acto de bondad, pero en realidad representa una amenaza para la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) insiste: sacar a un ejemplar de su entorno natural y soltarlo en otro puede generar problemas mucho más graves de los que intenta solucionar.
Cuando un organismo se introduce en un hábitat distinto al suyo, incluso si es nativo de otra región, puede convertirse en especie invasora, crecer sin control y competir con las especies locales por alimento, espacio y recursos. Esto altera las cadenas tróficas, afecta procesos ecológicos esenciales y puede provocar la pérdida de biodiversidad en ese lugar.
Un ejemplo de esto ocurrió recientemente en la Ciudad de México, donde la liberación de ejemplares de cocodrilos en cuerpos de agua urbanos puso en riesgo tanto a las personas como a la fauna local.
Además de los impactos ecológicos, introducir especies ajenas puede tener efectos negativos en la producción agrícola, forestal y pesquera, e incluso representar riesgos sanitarios por enfermedades que transportan los organismos fuera de sus zonas naturales.
Por eso, la Profepa invita a la ciudadanía a no soltar animales o plantas en lugares no autorizados, a reportar la presencia de ejemplares fuera de su hábitat a las autoridades y, si es necesario, solicitar apoyo para su manejo y reubicación adecuados.
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