Ciudad de México, a 5 de marzo de 2026.— México y Estados Unidos dieron el primer paso para iniciar el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al anunciar la primera ronda de discusiones bilaterales entre funcionarios de ambos países. El anuncio fue realizado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer.
De acuerdo con ambas autoridades, los equipos negociadores sostendrán su primera reunión la semana del 16 de marzo, en lo que representa el inicio de una serie de encuentros periódicos que servirán como preparación para la Revisión Conjunta del tratado comercial, prevista dentro de los mecanismos de seguimiento del acuerdo regional.
Los titulares de comercio instruyeron a los negociadores a explorar medidas que permitan asegurar que los beneficios del tratado se concentren en los países integrantes, con especial énfasis en reducir la dependencia de importaciones provenientes de otras regiones.
Entre los temas centrales de la discusión se encuentran el fortalecimiento de las reglas de origen, el impulso a la producción regional y el reforzamiento de la seguridad en las cadenas de suministro de América del Norte, elementos considerados estratégicos para consolidar la competitividad del bloque comercial.
Dinamismo económico
La revisión del T-MEC se desarrolla en un contexto en el que México y Estados Unidos han intensificado su integración económica. En los últimos años, México se ha posicionado como el principal socio comercial de Estados Unidos, impulsado por el crecimiento del intercambio en sectores como automotriz, manufactura, agroindustria y tecnología.
El dinamismo comercial entre ambos países se explica también por las tendencias de relocalización industrial o nearshoring, que han favorecido la llegada de nuevas inversiones manufactureras a territorio mexicano con el objetivo de abastecer al mercado norteamericano.
El T-MEC, en vigor desde 2020, regula una de las zonas comerciales más relevantes del mundo, con intercambios que superan el billón de dólares anuales entre México, Estados Unidos y Canadá. Su estructura incluye disposiciones que abarcan comercio de bienes, servicios, propiedad intelectual, normas laborales y sostenibilidad ambiental.
El inicio de estas discusiones bilaterales marca el comienzo de un proceso clave para evaluar el desempeño del acuerdo y proyectar su evolución en los próximos años, en un escenario internacional caracterizado por cambios en las cadenas de suministro, tensiones geopolíticas y la búsqueda de mayor autosuficiencia productiva en América del Norte.




