CIUDAD DE MÉXICO, a 24 de febrero de 2026.— El magistrado del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Felipe de la Mata Pizaña, consideró que la próxima reforma electoral debe enfocarse en fortalecer la integridad del sistema democrático y corregir vacíos normativos que han quedado expuestos en los procesos recientes.
En entrevista, señaló que uno de los puntos centrales es garantizar que la ciudadanía ejerza su voto sin presiones externas, mediante mecanismos legales más firmes que eviten cualquier tipo de injerencia indebida en las elecciones. A su juicio, el rediseño normativo debe priorizar condiciones reales de libertad y seguridad en las jornadas electorales.
Integridad y viabilidad del sistema
El magistrado reconoció que el país cuenta con un sistema de fiscalización complejo y técnicamente avanzado, sin embargo, sostuvo que aún existen áreas susceptibles de mejora, particularmente en la revisión del origen y destino de los recursos que manejan los partidos políticos. Reforzar estos controles, explicó, permitiría cerrar espacios a recursos de procedencia ilícita y elevar la confianza pública.
En cuanto a la organización de los comicios, planteó que es necesario revisar el modelo de elección judicial. Indicó que el proceso actual evidenció reglas deficientes y un diseño apresurado, por lo que propuso evaluar ajustes que incluyan requisitos académicos claros para las candidaturas y boletas más simples para facilitar la comprensión ciudadana.
También advirtió que, mientras persistan problemas que comprometan la libertad del sufragio en ciertas regiones, no sería prudente avanzar hacia esquemas como el voto por internet o la generalización de urnas electrónicas, ya que primero debe consolidarse la certeza y la viabilidad operativa del sistema.
De la Mata subrayó que cualquier modificación legal debe evitar retrocesos y, por el contrario, apuntalar la calidad democrática, asegurando procesos sólidos, confiables y técnicamente sustentables para los próximos años.




