Por Staff
BEIJING, China, a 24 de agosto de 2026.- La competencia entre máquinas ya no pertenece a la ciencia ficción. Pekín alberga la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, un encuentro que reúne a 2 mil 56 robots de 666 equipos, incluidos 25 conjuntos extranjeros, para poner a prueba sus capacidades en deportes y actividades inspiradas en la vida cotidiana.
El certamen se desarrolla en el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de Pekín, conocido como la “Cinta de Hielo”, y se extenderá hasta el miércoles. En total contempla 51 pruebas y mil 301 sesiones competitivas, un crecimiento considerable frente a la primera edición, cuando participaron 280 equipos y alrededor de 500 robots.
La participación internacional procede de 16 países, aunque China mantiene una clara mayoría, con 641 de los 666 equipos registrados. Entre las delegaciones extranjeras figuran representantes de países como Estados Unidos, Alemania y Japón, en una competencia que busca mostrar los avances alcanzados por la industria robótica.
¿Qué se pone a prueba?
Una parte importante de las pruebas busca determinar si los robots pueden desempeñar tareas prácticas y laborales. Entre los escenarios se encuentran fábricas, hoteles, hospitales, hogares, comercios y situaciones de emergencia, con ejercicios que ponen a prueba su capacidad para reconocer objetos, manipular herramientas y resolver problemas sin intervención humana.
En una de las pruebas de emergencia, por ejemplo, equipos de robots tuvieron que identificar materiales peligrosos, cerrar válvulas y extinguir un incendio dentro de un tiempo determinado. Los resultados mostraron que, pese a los avances, todavía existen importantes limitaciones cuando las máquinas deben desenvolverse en ambientes impredecibles.
De esta manera, los Juegos Mundiales de Robots Humanoides se han convertido en algo más que un espectáculo tecnológico: funcionan como una plataforma para medir qué tan cerca están estas máquinas de incorporarse a fábricas, servicios y actividades de la vida diaria.
Con miles de robots compitiendo y desarrolladores de distintos países observando sus resultados, China aprovecha el evento para exhibir el avance de una industria que considera estratégica.





