Por Melisa Herrera
CANCÚN, QRoo, 28 de febrero de 2026.- El delegado en Quintana Roo de la Asociación de Comerciantes en Automóviles y Camiones Nuevos (ANCA), Óscar Torres, alertó sobre el alarmante incremento del fenómeno de los autos DVD en la entidad, los cuales se sacan a crédito para dejarlos de pagar y después ser revendidos con cartas-factura originales en otro estado de la República.
Se trata de una práctica no encuadra en el delito de fraude o robo, sino en abuso de confianza, por lo que no es penado con cárcel, ante lo cual se han conformado redes de defraudares que operan en todo el país. El término proviene de Deuda, Venta y Defraudación (DVD).
El empresario aseguró que en la entidad por lo menos dos de cada 10 compra-ventas de autos usados son de estos coches DVD y la incidencia sigue al alza, aunque en realidad no hay estadísticas oficiales, por lo que el fenómeno es quizá mucho mayor.
“Son grupos organizados, delincuencia organizada, que usan gente con buen historial crediticio para sacar un auto a crédito con 20% de enganche; lo dejan de pagar y ese auto lo revenden por debajo de su valor de mercado, lo cual resulta muy atractivo para cualquiera”, explicó el empresario.
Los delincuentes tienen el cuidado de liquidar una o hasta tres mensualidades del crédito para que la acción no pueda ser tipificada como fraude, sino como abuso de confianza, muy similar a la problemática que afectó a las arrendadoras de auto, a las que de la misma manera les rentaban un vehículo que nunca les era devuelto, pero a los delincuentes no se les podía acusar de robo hasta que se modificó la ley a nivel estatal.
El riesgo es enorme
El empresario dedicado a la compra y venta de autos de segunda mano, explicó que el tamaño del fenómeno es inmenso, pues en México se compran un promedio de 1.2 millones de autos nuevos al año, pero el mercado de segunda mano alcanza las 6 millones de operaciones.
De acuerdo con Karvia, plataforma especializada en seguridad para operaciones que se realizan en Facebook Marketplace, MercadoLibre y otros canales, el tamaño del mercado explica por qué el impacto de los fraudes no es marginal, por lo que el riesgo de sufrir un fraude en estas operaciones fluctúa entre 40 y 70%, con picos en temporadas de alta




