LONDRES, Reino Unido, a 10 de junio de 2026.- Las autoridades sanitarias británicas confirmaron un caso positivo de hantavirus relacionado con el brote internacional detectado meses atrás en el crucero MV Hondius, un episodio que ha mantenido en alerta a organismos de salud de varios países debido a la gravedad potencial de esta enfermedad y a la presencia de la cepa Andes, una de las más vigiladas por los especialistas.
La confirmación fue dada a conocer luego de que pruebas de laboratorio realizadas a un residente de la isla de Tristán de Acuña, uno de los territorios habitados más aislados del planeta, resultaran positivas. El paciente ya había sido considerado previamente como caso probable por las autoridades sanitarias debido a su exposición durante el viaje del crucero.
De acuerdo con el reporte más reciente difundido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número total de afectados vinculados a este brote se mantiene en 13 personas, incluyendo tres fallecimientos. La buena noticia es que no se han registrado nuevas muertes desde principios de mayo.
El caso ha vuelto a colocar bajo los reflectores a una enfermedad poco frecuente, pero capaz de provocar cuadros clínicos severos que pueden evolucionar rápidamente hacia complicaciones respiratorias y cardiovasculares.
Una enfermedad rara pero letal
Los hantavirus forman parte de una familia de virus transmitidos principalmente por roedores silvestres infectados. Las personas pueden contagiarse al inhalar partículas contaminadas provenientes de orina, saliva o excrementos de estos animales, especialmente en espacios cerrados o con poca ventilación.
La OMS señala que en América estas infecciones pueden derivar en el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), una enfermedad considerada de alta letalidad, con tasas de mortalidad que en algunos brotes han alcanzado hasta el 50 por ciento.
Los primeros síntomas suelen confundirse con otras enfermedades comunes, ya que incluyen fiebre, dolor muscular, cansancio intenso, dolor de cabeza, náuseas y malestar general. Sin embargo, en los casos más graves pueden aparecer dificultades respiratorias severas que requieren atención hospitalaria urgente.
El brote asociado al MV Hondius ha generado especial interés entre las autoridades sanitarias debido a la participación de la variante conocida como virus Andes, identificada principalmente en Sudamérica.
A diferencia de otros hantavirus, esta cepa ha demostrado en ocasiones excepcionales capacidad de transmisión limitada entre personas mediante contactos estrechos y prolongados, situación que obliga a reforzar las labores de rastreo epidemiológico.
Actualmente no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico contra la enfermedad, por lo que la detección temprana, el aislamiento de los casos sospechosos y la atención médica especializada continúan siendo las principales herramientas para reducir el riesgo de complicaciones y evitar nuevos contagios.




