CIUDAD DE MÉXICO, a 22 de abril de 2026.– La temporada de calor ya comienza a reflejarse en las cifras de salud en México. Las picaduras de alacrán registraron un repunte importante en la última semana, con casi 6 mil nuevos casos, lo que elevó el acumulado nacional a 57 mil 912 intoxicaciones en lo que va de 2026, según el más reciente Boletín Epidemiológico .
Una semana antes, el país contabilizaba 52 mil 043 casos, por lo que el incremento fue de 5 mil 869 nuevos registros en sólo siete días . El aumento coincide con el inicio de las altas temperaturas, cuando los alacranes salen con mayor frecuencia y buscan refugio dentro de las viviendas.
Más calor, más riesgo en casa
Especialistas explican que, durante esta temporada, los alacranes suelen esconderse en lugares frescos como ropa, zapatos, camas, rincones o grietas, lo que aumenta el riesgo de contacto directo con las personas. Aunque los estados del Bajío concentran la mayor cantidad de casos, en el sureste —como Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco— el riesgo también está presente.
De acuerdo con el reporte más reciente, Yucatán acumula 25 casos, mientras que Quintana Roo suma 26 en lo que va del año .
Ante una picadura, lo más importante es acudir de inmediato a un centro de salud, donde pueden aplicar suero antialacrán si es necesario. Las autoridades recomiendan evitar remedios caseros o torniquetes, no automedicarse y mantener a la persona en reposo mientras recibe atención.
Señales como dificultad para respirar, salivación excesiva, espasmos o dolor intenso deben tomarse en serio, especialmente en niñas, niños y adultos mayores.
Para reducir el riesgo, se recomienda adoptar medidas simples en el hogar como sacudir ropa, zapatos y sábanas antes de usarlos, revisar rincones, techos y muebles, y mantener patios limpios y sin escombros. También es importante sellar grietas en paredes y pisos, así como colocar protecciones en coladeras y ventanas para evitar que los alacranes entren a la vivienda.
Aunque la mayoría de las picaduras no son mortales, el aumento de casos durante la temporada de calor mantiene este tema como un riesgo cotidiano que no debe pasarse por alto.




