Por Staff
MANILA, Filipinas, a 08 de junio de 2026.- La población del sur de Filipinas vivió horas de angustia luego de que un terremoto de magnitud 7.8 estremeciera la isla de Mindanao, provocando el colapso de edificios, interrupciones eléctricas y una alerta de tsunami que obligó a miles de personas a abandonar las zonas costeras.
El sismo, considerado uno de los más fuertes registrados este año en el país asiático, fue percibido en amplias regiones del archipiélago e incluso en zonas de Indonesia. Las autoridades ordenaron evacuaciones preventivas mientras se monitoreaba el comportamiento del mar ante el riesgo de olas anómalas.
Las primeras evaluaciones revelan daños significativos en infraestructura urbana, incluyendo comercios, escuelas y complejos habitacionales. En la ciudad de General Santos, cercana al epicentro, se reportaron derrumbes parciales, carreteras afectadas y fallas en los servicios básicos.
Los equipos de emergencia trabajan contrarreloj para localizar personas atrapadas y asistir a las comunidades más golpeadas por el terremoto. De acuerdo con reportes oficiales, el saldo preliminar asciende a decenas de fallecidos y más de cien lesionados, aunque las cifras podrían aumentar conforme avancen las labores de búsqueda y evaluación.
El gobierno filipino mantiene vigilancia permanente ante posibles réplicas, mientras organismos de protección civil exhortan a la población a permanecer en zonas seguras y seguir únicamente información proveniente de fuentes oficiales




