Por Staff
WASHINGTON D.C., EU., a 31 de agosto de 2026.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió nuevamente el debate sobre la soberanía de las islas Malvinas al afirmar que su gobierno está revisando la posición estadounidense respecto al archipiélago, reclamado por Argentina y administrado por el Reino Unido.
Cuestionado por periodistas en el Despacho Oval sobre si Estados Unidos podría modificar su respaldo a la posición británica, Trump respondió que “siempre reviso todas las posiciones” y agregó que esa era “apenas una entre muchas”. Sin embargo, no precisó si habrá un cambio concreto en la política de Washington.
La declaración se produjo después de que medios británicos reportaran que la administración Trump estaría considerando utilizar la cuestión de las Malvinas como instrumento de presión sobre Londres, particularmente para exigir un mayor gasto en defensa dentro de la OTAN.
El tema es especialmente sensible para Argentina, que mantiene un histórico reclamo de soberanía sobre las islas, mientras que Reino Unido sostiene que el archipiélago es un territorio británico de ultramar y defiende el derecho de sus habitantes a decidir su futuro.
La posición estadounidense sobre las Malvinas ha sido tradicionalmente cautelosa. Estados Unidos reconoce la administración británica de facto, pero durante décadas ha evitado adoptar una postura definitiva sobre la soberanía y ha considerado el asunto como una disputa que deben resolver Argentina y Reino Unido mediante el diálogo.
Por ahora, las palabras de Trump representan una señal de revisión diplomática, no un anuncio de ruptura con Londres ni un reconocimiento de la soberanía argentina. El asunto, sin embargo, vuelve a colocar a las Malvinas en el centro de la agenda internacional y podría convertirse en otro punto de tensión entre Washington y el gobierno británico.




