Por Melisa Herrera
TULUM, QRoo., 29 de junio de 2026.- La acumulación de toneladas de sargazo en las playas de Tulum ha rebasado la capacidad de atención de las autoridades, por lo que empresarios y prestadores de servicios turísticos solicitaron que el fenómeno sea declarado una emergencia ambiental, debido a las afectaciones que ya provoca en la imagen del destino y en su actividad económica.
Quienes integran el sector turístico señalaron que el destino, reconocido durante años por su exclusividad, lujo y crecimiento acelerado, enfrenta actualmente un panorama complejo, marcado por la presencia de sargazo, además de problemas como la inseguridad, la extorsión y un modelo de desarrollo que consideran insostenible.

De acuerdo con representantes empresariales, la percepción de inseguridad y la presencia del crimen organizado han incidido en la disminución del turismo. Durante este año, indicaron, se registra una caída del 4% en la llegada de visitantes, un 30% menos de pasajeros en el aeropuerto y un desplome del 72% en las visitas a la zona arqueológica.
Entre enero y abril de 2026, Tulum recibió 522 mil 705 turistas, es decir, 21 mil 718 menos que en el mismo periodo del año anterior. Además, la ocupación hotelera promedio descendió al 73%, por debajo de otros destinos de la Riviera Maya.
El paraíso se cubre de sargazo
La situación también es evidente en el Parque Jaguar, frente al emblemático Castillo de Tulum, donde extensas franjas de sargazo permanecen acumuladas sobre la costa, generando malos olores y dificultando las actividades recreativas y turísticas.
Imágenes difundidas desde la zona muestran grandes montículos del alga marina a lo largo de la playa, así como embarcaciones menores varadas entre los residuos.
Representantes del sector advirtieron que la magnitud del problema requiere acciones inmediatas y recursos extraordinarios para contener el impacto ambiental y económico.
Aumenta el impacto
Asimismo, señalaron que la falta de un sitio adecuado para la disposición final del sargazo complica aún más las labores de limpieza, por lo que consideran insuficientes las reuniones y mesas de trabajo anunciadas por las autoridades.
Mientras tanto, turistas y prestadores de servicios continúan enfrentando playas cubiertas por el alga marina, una situación que amenaza con afectar la temporada vacacional de verano si no se implementan soluciones de mayor alcance.




