KATMANDÚ, Nepal, a 26 de agosto de 2026.- Un terremoto de magnitud 4.4 registrado minutos antes de la devastadora inundación que golpeó la frontera entre Nepal y el Tíbet se encuentra bajo análisis como posible detonante de una avalancha de hielo y roca que habría desencadenado la emergencia en el sistema de los ríos Lhende, Bhote Koshi y Trishuli.
El movimiento fue registrado a las 02:52:48 UTC de este miércoles por GEOFON, el servicio de información sísmica del Centro Helmholtz de Geociencias de Alemania (GFZ), que ubicó el evento en Nepal y calculó una profundidad preliminar de 10 kilómetros.
La proximidad temporal entre ambos fenómenos abrió una de las líneas de investigación sobre el origen de la catástrofe. Reportes desde Nepal señalan que científicos y autoridades analizan si el movimiento pudo contribuir a desestabilizar una zona de alta montaña y desencadenar el desprendimiento que posteriormente alcanzó el cauce.
Avalancha de hielo y roca, principal línea de análisis
Las primeras evaluaciones del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD), organismo intergubernamental especializado en la región del Hindu Kush-Himalaya, apuntan a una posible avalancha de hielo y roca originada en una zona de gran altitud.
Especialistas de ICIMOD y de instituciones asociadas de Nepal y China consideran que una gran cantidad de hielo, roca y escombros pudo ingresar al Lhende Khola, afluente del Bhote Koshi. El material habría obstruido temporalmente el cauce y favorecido una acumulación de agua antes de una liberación repentina que produjo una corriente cargada de sedimentos y grandes bloques río abajo.
La hipótesis cobró mayor interés después de que el análisis preliminar de los registros sísmicos identificara señales inusuales durante el periodo del desastre. De acuerdo con ICIMOD, un sismómetro instalado en Jilong, aproximadamente a 12 kilómetros de la zona afectada, mostró señales anómalas, mientras que una segunda estación ubicada en Zhangmu también registró actividad inusual.
Los científicos investigan ahora si esas señales están relacionadas con la presunta avalancha o con otros movimientos ocurridos durante la emergencia. Por el momento, no se ha establecido ningún vínculo causal entre la actividad sísmica y la inundación.
La crecida avanzó desde el Lhende hacia el Bhote Koshi y posteriormente alcanzó el sistema del Trishuli. ICIMOD reportó incrementos extraordinariamente rápidos en los niveles del agua, con aumentos de varios metros en cuestión de minutos en estaciones ubicadas aguas abajo.
Sin lluvias suficientes para explicar la crecida
Otro de los elementos que mantiene la atención sobre un fenómeno de alta montaña es la ausencia de precipitaciones intensas capaces de explicar por sí solas una inundación de esa magnitud.
Los datos hidrometeorológicos disponibles en Nepal no muestran lluvias extraordinarias inmediatamente antes del desastre en el área afectada, por lo que especialistas analizan mecanismos alternativos como una avalancha de hielo y roca, la formación y ruptura de una presa natural o un posible evento relacionado con hielo glaciar.
También permanece bajo estudio la posibilidad de que hubiera intervenido el desbordamiento o ruptura de un lago glaciar.
La reconstrucción preliminar apunta así a una secuencia en la que una masa de hielo, roca y escombros habría alcanzado el Lhende, bloqueado temporalmente el cauce y generado una acumulación de agua que posteriormente fue liberada hacia el Bhote Koshi y el Trishuli. Lo que sigue sin resolverse es qué originó esa primera avalancha y si el terremoto de magnitud 4.4 registrado minutos antes tuvo algún papel en su desencadenamiento.


