Por Melisa Herrera
CANCÚN, QRoo, a 26 de agosto de 2026.- Después de casi tres años de vueltas y papeles, el sector náutico de Quintana Roo se alista a retirar entre 45 y 50 embarcaciones abandonadas, flotando o hundidas en los manglares de la laguna Nichupté.
Francisco Fernández Millán, presidente de Asociados Náuticos de Quintana Roo, explicó que el operativo no es solo para que la laguna deje de parecer un deshuesadero acuático. Algunas unidades podrían conservar combustible, químicos u otras sustancias, así que el abandono también es un riesgo ambiental.
El plan irá en tres etapas durante lo que resta del año, con la Capitanía de Puerto, el Ayuntamiento de Benito Juárez y demás autoridades. Las embarcaciones se llevarán a un terreno que facilitará el municipio mientras se define su situación jurídica. Quienes quieran recuperarlas tendrán que pagar multas y los gastos del retiro. Si nadie las reclama, en unos tres a cinco meses procederán a destruirlas.
El operativo arranca como una acción extraordinaria y voluntaria del propio sector náutico. El costo estimado anda entre 2 y 5 millones de pesos, según qué tan complicado sea sacar cada casco. También buscan sumar al Consejo Coordinador Empresarial.
Fernández Millán lo resumió sin adornos: quien recorra la Nichupté debería disfrutar el paisaje… y no un cementerio de barcos.




