Por Staff
MONTERREY, N.L., a 06 de junio de 2026.- La preparación de la selección de Japón rumbo a la Copa del Mundo vivió un inesperado episodio en Monterrey. Lo que debía ser una etapa de adaptación terminó convirtiéndose en motivo de controversia después de que varios integrantes del equipo expresaran su preocupación por el estado de las canchas donde comenzaron a entrenar.
El principal señalamiento vino de Takefusa Kubo, quien calificó como estresante la situación derivada de los constantes cambios de sede. El futbolista señaló que el terreno utilizado en la Facultad de Medicina de la UANL no reunía las condiciones esperadas para una concentración mundialista y admitió que existía temor de sufrir alguna lesión.
Según explicó el propio jugador, el césped presentaba irregularidades y zonas deterioradas que obligaron al cuerpo técnico a modificar parte de las actividades programadas. Kubo afirmó que algunos futbolistas evitaban disputar ciertos balones por miedo a lastimarse.
Cambio de cancha
La selección asiática había descartado previamente entrenar en el Centro de Entrenamiento Tigres, donde también se detectaron inconvenientes relacionados con las condiciones del campo. Tras evaluar distintas alternativas, la delegación encontró una solución en las instalaciones de Rayados de Monterrey.
La mudanza permitió a Japón retomar su planificación con normalidad y completar sesiones de entrenamiento en una superficie que, según los jugadores, sí responde a los estándares internacionales requeridos antes de una Copa del Mundo.
Aunque la estancia de Japón en Nuevo León será breve, el caso ha generado repercusión internacional y ha puesto bajo los reflectores la calidad de algunas sedes de entrenamiento vinculadas al Mundial 2026, uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.




