WASHINGTON, D.C., a 14 de junio de 2026.- Estados Unidos e Irán habrían dado un paso decisivo hacia la desescalada de las tensiones en Medio Oriente luego de que este domingo se anunciara un acuerdo para detener el conflicto y restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
El anuncio fue realizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró mediante un mensaje público que el acuerdo con la República Islámica de Irán ya había sido concluido.
Como parte de las medidas anunciadas, Trump informó que autorizó la apertura del estrecho de Ormuz sin restricciones ni cobros para el tránsito marítimo internacional y ordenó el retiro inmediato del bloqueo naval estadounidense relacionado con la crisis.
La decisión representa un movimiento de alto impacto debido a la importancia estratégica de ese corredor marítimo, por donde circula una parte considerable de las exportaciones mundiales de petróleo y gas.
Acuerdo contempla fin de operaciones militares
Horas después, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, confirmó públicamente que las negociaciones entre Washington y Teherán concluyeron con un acuerdo de paz.
De acuerdo con el funcionario, ambas partes aceptaron la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares relacionadas con el conflicto, incluyendo acciones desarrolladas en otros frentes regionales.
Sharif detalló que la ceremonia oficial para formalizar el acuerdo está prevista para el próximo 19 de junio en Ginebra, mientras que durante los próximos días se celebrarán reuniones técnicas y diplomáticas para preparar la implementación de los compromisos alcanzados.
El mandatario pakistaní también reconoció la participación de mediadores internacionales y agradeció el respaldo de Qatar, Arabia Saudita y Turquía en el proceso de diálogo.
Aunque hasta ahora no se ha difundido el documento completo, la información divulgada por los participantes en las negociaciones señala que el acuerdo contempla la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de restricciones marítimas vinculadas al conflicto, la continuidad del alto al fuego y nuevas conversaciones sobre el programa nuclear iraní.
El anuncio ha generado atención internacional debido al impacto que una eventual normalización de las relaciones podría tener en la estabilidad regional, la seguridad marítima y los mercados energéticos globales.


