CIUDAD DE MÉXICO, a 17 de agosto de 2026.- Pequeña, sin aguijón y ligada desde hace siglos a la cultura maya, la Xunán kab vuelve a ocupar un papel importante en comunidades rurales del sureste de México. Su crianza no sólo permite recuperar una tradición ancestral, también comienza a convertirse en una alternativa para obtener alimentos, mejorar la polinización y generar ingresos.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó este lunes que la Xunán kab, cuyo nombre científico es Melipona beecheii, forma parte de proyectos destinados a fortalecer la meliponicultura, actividad dedicada a la crianza y manejo de abejas nativas sin aguijón.
Su nombre significa “señora abeja” en lengua maya y es considerada una de las especies con mayor importancia cultural y productiva de esta región del país.
Una tradición prehispánica que busca recuperar terreno
La meliponicultura se practica desde antes de la llegada de los españoles y actualmente es impulsada como una actividad sustentable que puede complementar la economía de las familias rurales y contribuir a preservar conocimientos transmitidos durante generaciones.
El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), en coordinación con la Comisión Nacional Forestal (Conafor), desarrolla proyectos para acercar capacitación, tecnología y asesoría a productores.
Entre ellos se encuentra “Abejas nativas con potencial productivo en sistemas agroforestales”, que plantea establecer meliponarios comunitarios cerca de áreas donde se combinan árboles y cultivos.
Aunque la Xunán kab es una de las principales especies utilizadas, también se trabaja con otras abejas nativas, entre ellas Nannotrigona perilampoides, Scaptotrigona pectoralis y Frieseomelitta nigra.
La presencia de distintas especies favorece la polinización de una mayor variedad de plantas y ayuda al equilibrio de los ecosistemas.
Miel, polinización e ingresos para las familias
Además de producir miel para consumo familiar o comunitario, estas abejas tienen una función importante en la reproducción de plantas presentes en los sistemas agroforestales.
Agricultura señaló que la meliponicultura también puede representar una fuente complementaria de ingresos mediante la venta responsable de miel y productos derivados, e incluso incorporarse a proyectos de turismo comunitario.
Así, una abeja que ha acompañado durante siglos a los pueblos mayas vuelve a convertirse en una aliada para las familias rurales y para la conservación de la selva del sureste mexicano.




