Por Melisa Herrera
PUERTO MORELOS, QRoo, a 19 de agosto de 2026.- Mientras los arrecifes del Caribe mexicano siguen batallando contra el blanqueamiento, la contaminación y el turismo, un grupo de científicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lleva casi dos décadas dándoles una segunda oportunidad… desde el laboratorio.
Desde 2007, bajo el liderazgo de Anastazia T. Banaszak, el equipo cría corales en Puerto Morelos con un método distinto al de siempre: no los clonan, sino que los reproducen sexualmente. Así logran nuevas combinaciones genéticas, exactamente lo que los arrecifes necesitan para volverse más resistentes.
Algunas colonias de Acropora palmata (el coral cuerno de alce) ya tienen alrededor de 14 años y alcanzaron la madurez reproductiva. Lo más interesante es que han producido gametos de manera sincronizada con las colonias silvestres del mismo arrecife. En otras palabras: estos corales “de laboratorio” ya están listos para reproducirse por su cuenta en el mar, sin que nadie les tenga que estar dando de comer o cuidando todo el tiempo.

No es que los arrecifes ya estén recuperados —falta mucho para eso—, pero sí es un paso importante. Por primera vez se ve cerca la posibilidad de que una nueva generación de corales se sostenga sola en el Caribe mexicano.
Mientras el cambio climático y el estrés humano siguen golpeando a los arrecifes, este proyecto de la UNAM demuestra que, con ciencia, paciencia y un poco de terquedad, todavía se puede intentar darle la vuelta a la historia.




