TULUM, QRoo., a 22 de septiembre de 2026.- Después de varios meses sin el vuelo que durante más de 30 años acompañó a visitantes de Tulum, los Voladores de Papantla podrían regresar antes de que termine 2026. El primer paso será revisar el palo ceremonial y determinar si puede volver a utilizarse sin poner en riesgo a los danzantes.
La subsecretaria de Cultura federal, Marina Núñez Bespalova, dio a conocer que la dependencia trabaja en la recuperación de esta manifestación cultural y que el plan contempla traer nuevamente a participantes procedentes de Papantla, Veracruz.
El regreso, explicó, busca recuperar el ritual en su conjunto. Además del vuelo, las presentaciones incluirían las danzas, la música y las prácticas ceremoniales que anteceden al ascenso y descenso de los participantes.
La intención es que visitantes y habitantes de Tulum puedan observar nuevamente una tradición que durante años formó parte de la experiencia cultural del destino.
Revisarán primero el palo ceremonial
El principal pendiente es la infraestructura. Núñez Bespalova señaló que será necesario verificar las condiciones del palo utilizado por los voladores antes de fijar una fecha para las nuevas presentaciones.
La dependencia no ha informado todavía cuándo concluirán esas valoraciones ni el día en que podría efectuarse el primer vuelo. La previsión señalada por la subsecretaria es que la ceremonia quede reactivada durante 2026, siempre que la revisión confirme condiciones de seguridad.
El posible retorno ocurre meses después de que los Voladores de Papantla dejaran de presentarse en la zona arqueológica de Tulum. En marzo, integrantes del grupo explicaron que la reducción de visitantes había provocado una caída en sus ingresos y hacía difícil continuar con las presentaciones, que acumulaban más de tres décadas en ese espacio.
La ceremonia tiene reconocimiento internacional desde 2009, cuando fue inscrita por la UNESCO en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El organismo describe el ritual como una expresión vinculada con la relación entre las comunidades, la naturaleza y el mundo espiritual, con una presencia especialmente importante entre los pueblos totonacos de Veracruz.
El regreso, sin embargo, todavía no puede darse por hecho en una fecha concreta. La evaluación de la estructura será la que determine cuándo podrán volver a elevarse los voladores en Tulum.


