Por Staff
CHIHUAHUA, Chih., a 19 de febrero de 2026.- En medio del polvo, las retroexcavadoras y los cascos amarillos, hay una integrante que roba miradas en la obra de la carretera Bavispe–Nuevo Casas Grandes. Se llama Nila, tiene dos años y es parte del equipo ambiental de la fuerza del Centro de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) Chihuahua, que supervisa el desarrollo del proyecto.
Con energía inagotable, Nila acompaña a los biólogos encargados de la supervisión ambiental, una tarea clave para garantizar que la construcción avance sin afectar el equilibrio ecológico de la región. Su presencia no solo anima las jornadas, también se ha convertido en símbolo del compromiso ambiental en campo.

La perrita participa en recorridos donde se realizan labores de reforestación, especialmente con especies nativas como el mezquite y el sotol, plantas fundamentales para el ecosistema semidesértico del norte del país. Mientras los especialistas plantan y revisan brotes, Nila explora el terreno y vigila cada movimiento.
En una obra que combina infraestructura y cuidado ambiental, Nila demuestra que el trabajo en equipo también puede tener cuatro patas. Su historia ha comenzado a viralizarse como ejemplo de que el desarrollo puede ir de la mano con la protección de la naturaleza.




