En un momento donde la presión social, la proximidad del Mundial de 2026 y la creciente demanda de servicios obligan a tomar decisiones de fondo
as movilizaciones de conductores de plataformas en la Ciudad de México y el arranque de mesas de diálogo entre empresas como Uber, DiDi e inDrive con autoridades federales marcan un punto de inflexión para el futuro del transporte digital en el país, en un momento donde la presión social, la proximidad del Mundial de 2026 y la creciente demanda de servicios obligan a tomar decisiones de fondo, no solo operativas, sino estructurales; estas reuniones deben observarse con especial atención porque su resultado no puede limitarse a destrabar el acceso a aeropuertos o a establecer reglas temporales de operación, sino que tendría que traducirse en un rediseño del modelo que hoy mantiene inconformidad entre los conductores, quienes reclaman mejores tarifas, reducción de comisiones y condiciones más equitativas que les permitan recuperar rentabilidad en su actividad diaria, en ese sentido el eje central debe ser su profesionalización, entendida no solo como capacitación o certificación, sino como la construcción de un esquema donde exista mayor certidumbre en ingresos, acceso a zonas de alta demanda y reconocimiento pleno dentro del sistema de movilidad; de no avanzar en esa dirección, el riesgo es repetir los mismos vicios que han caracterizado al sector, donde las plataformas concentran el valor mientras los operadores y clientes, usuarios absorben los costos y la volatilidad, perpetuando un modelo desequilibrado que ya muestra señales de desgaste, al mismo tiempo, el gobierno tiene la oportunidad de salir fortalecido si logra construir una regulación clara, moderna y aplicable, que no solo ordene el servicio en aeropuertos sino que siente las bases de una convivencia sostenible entre taxis tradicionales y plataformas digitales, mejore la experiencia del usuario y capture valor económico a través de mecanismos fiscales eficientes, porque lo que está en juego no es solo la operación durante un evento internacional, sino la posibilidad de corregir de raíz un sistema que, hasta ahora, ha crecido más rápido que su regulación.
Caso Xcaret
Sigue haciendo ruido el caso Xcaret, no solo por el alcance legal del fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sino porque exhibe una tensión de fondo entre industria turística y derechos culturales que difícilmente se resolverá en el corto plazo, mientras el Consejo Hotelero del Caribe Mexicano cierra filas en torno a Grupo Xcaret y defiende el papel del turismo como vehículo de difusión cultural y desarrollo económico, el Consejo Coordinador Empresarial se limita a plantear la necesidad de un equilibrio adecuado entre la protección del patrimonio cultural y los mecanismos que permiten su difusión, y es justo en ese punto donde se abre una reflexión más amplia, porque el equilibrio real no está en permitir o restringir, sino en establecer que ese uso se pague y se haga con creces, bajo criterios claros de respeto y beneficio para las comunidades originarias, una lógica que no solo es justa sino también sostenible para la propia industria turística porque lo cierto es que Xcaret se ha beneficiado y mucho de este uso desde su origen y en demasía, su negocio parece mermado ya veremos hasta donde.
Reconocimiento Dragón
Agricultura Nacional, S.A. de C.V. (Dragón) fue reconocida con el Premio Nacional Agroalimentario 2026, el máximo galardón que otorga el Consejo Nacional Agropecuario, durante la Asamblea Anual del organismo el pasado 25 de marzo, consolidando su posición como un referente en competitividad, innovación y ejecución dentro de un sector que aporta cerca del 3.5 por ciento del PIB nacional, más del 7 por ciento del empleo en México y supera los 50 mil millones de dólares en exportaciones anuales; con este tercer reconocimiento, tras los obtenidos en 2020 y 2022, la compañía reafirma la consistencia de su desempeño en un entorno marcado por la volatilidad estructural, respaldada por 90 años de operación ininterrumpida, una evolución sostenida basada en eficiencia e innovación y un modelo de negocio que ha transitado hacia soluciones integrales para el campo mexicano, con más de 500 empleos directos, 3,500 indirectos, una red de 462 socios comerciales, un portafolio de más de 150 marcas registradas y más de 200 registros sanitarios activos, además de una infraestructura logística con cobertura nacional que le permite mantener cercanía operativa con el productor y consolidarse como un actor relevante en la modernización de la cadena agroindustrial del país.
Voz en Off
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) ratificó a Guillermo Rosales como presidente ejecutivo para el periodo 2026-2027, consolidando la continuidad de su gestión al frente del organismo que representa a los distribuidores de vehículos en el país, en un contexto marcado por la transformación tecnológica, cambios en los hábitos de consumo y ajustes estructurales en la industria automotriz; Rosales, quien ocupa el cargo desde 2021 tras sustituir a Guillermo Prieto luego de más de una década de liderazgo, ha sido respaldado por el sector con el objetivo de mantener estabilidad y visión estratégica.



