CIUDAD DE MÉXICO, a 27 de mayo de 2026.— Frente al creciente estrés hídrico que afecta distintas regiones del país, especialistas, empresas y representantes del sector coincidieron en la necesidad de acelerar proyectos de reúso de agua, captación pluvial y modernización de infraestructura para garantizar el abasto y mejorar la gestión del recurso.
Durante la primera edición del México Water Forum 2026, realizada en la capital del país, más de 300 asistentes y 30 especialistas analizaron alternativas enfocadas en sostenibilidad, resiliencia climática, eficiencia hídrica y nuevos esquemas de financiamiento para obras hidráulicas.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la urgencia de transformar las soluciones técnicas en proyectos viables y ejecutables. En el panel “Business for Water: Balancing Opportunity and Accountability”, Juan Pablo Rodríguez, director de rsa (Rotoplas Servicios de Agua), señaló que el principal desafío ya no radica únicamente en identificar la problemática del agua, sino en acelerar la implementación de soluciones sostenibles.
El directivo sostuvo que la magnitud del problema requiere coordinación entre gobierno, iniciativa privada y sociedad civil, ya que ningún sector puede enfrentar por sí solo la complejidad de la crisis hídrica en México.
Además, explicó que actualmente existen tecnologías y mecanismos financieros capaces de impulsar proyectos de tratamiento, reúso y gestión eficiente del agua, aunque persisten obstáculos relacionados con continuidad, certidumbre y viabilidad financiera para concretarlos.
Infraestructura y financiamiento, claves del debate
Como parte de las alternativas expuestas en el foro, Rodríguez detalló que Rotoplas ha desarrollado modelos DBOT —Diseño, Construcción, Operación y Transferencia— con industrias como la petroquímica, papelera y retail, mediante esquemas donde la empresa financia y opera infraestructura hídrica de largo plazo.
Según explicó, estos mecanismos buscan ampliar la inversión en infraestructura hidráulica sin depender exclusivamente de recursos públicos, especialmente en un contexto donde las necesidades de saneamiento y tratamiento continúan creciendo.
Entre los casos presentados destacó la planta de tratamiento Acuapue, en Puebla, desarrollada bajo un esquema de asociación público-privada para cumplir con la NOM-001-SEMARNAT-2021, normativa ambiental relacionada con el saneamiento y descarga de aguas residuales.
De acuerdo con el especialista, esta planta se convirtió en la primera del estado en cumplir completamente con dicha regulación mediante tecnologías de tratamiento y saneamiento de agua.
Durante el foro también se discutió la importancia de fortalecer criterios de transparencia y medición de resultados en los proyectos hídricos. Entre los indicadores planteados destacaron la reducción de fugas, el volumen de agua reutilizada, la eficiencia energética y la calidad del agua tratada, como parte de los nuevos estándares de sostenibilidad y rendición de cuentas dentro del sector.




