Por Melisa Herrera
CANCÚN, QRoo, 17 de julio de 2026.- Hoteleros de Quintana Roo pidieron a la Presidenta Claudia Sheinbaum, que los recursos recaudados por concepto del Derecho de Saneamiento Ambiental (DSA) sean utilizados de manera prioritaria para la contención y recolección del sargazo, en lugar de imponer nuevas cargas económicas a la industria turística.
Destacaron que en varios municipios existen fideicomisos con importantes recursos acumulados por este concepto. Tan solo en Benito Juárez estiman que hay alrededor de 700 millones de pesos sin ejercer, mientras que a nivel estatal el monto podría superar los mil 500 millones de pesos.
La postura surge luego de que trascendiera la posibilidad de que se proponga a los hoteles asumir la cosecha del sargazo en el mar antes de que llegue a las playas. Aunque algunos centros de hospedaje ya realizan estas labores, los empresarios advierten que el costo es muy elevado y que no todos cuentan con la capacidad económica para hacerlo.
Los hoteleros sostienen que los turistas ya pagan un Derecho de Saneamiento Ambiental precisamente para atender este tipo de problemáticas, por lo que consideran que esos recursos deben destinarse íntegramente a la contención, recolección y disposición final del sargazo, así como a su captura en el mar en aquellos sitios donde las condiciones lo permitan.
Asimismo, precisan que en zonas como Cancún la cosecha en el mar resulta complicada debido al fuerte oleaje, por lo que las estrategias deben adaptarse a las condiciones de cada destino.
Coordinación es lo que urge
Los representantes del sector turístico insistirán ante la Presidenta en que ya existen recursos para enfrentar el problema del sargazo y que, por ello, no es necesario crear un nuevo impuesto federal o incrementar las contribuciones que actualmente pagan los hoteles.
Adviertieron que el sargazo es un fenómeno internacional que requiere la coordinación de distintos gobiernos, ya que México es uno de los países más afectados.
Consideraron que, de no atenderse de manera efectiva, el problema continuará afectando la competitividad del Caribe Mexicano y la economía de Quintana Roo.




