Por Melisa Herrera
CANCÚN, QRoo, 13 de mayo de 2026.- A tan solo unos días de haber sido abierto a la circulación, el Puente Vehicular Nichupté ya enfrenta señalamientos y cuestionamientos tras la colocación de apuntalamientos provisionales debajo de algunos tramos de la estructura.
Las estructuras metálicas de color rojo instaladas bajo el viaducto despertaron dudas entre ciudadanos y especialistas, luego de que comenzaron a circular imágenes donde aparentemente se observan ligeros desniveles y deformaciones en ciertas zonas del puente, considerado una de las obras insignia de movilidad en Quintana Roo.
El ingeniero civil Wilberth Esquivel explicó públicamente que estos soportes temporales podrían estar relacionados con asentamientos detectados en las pilas de apoyo. Según el análisis difundido en redes sociales, algunos segmentos presentan una especie de “joroba”, ocasionada presuntamente por el descenso de estructuras laterales mientras los apuntalamientos absorben parte de la carga.
Ante la polémica, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) aseguró que el puente no presenta fallas estructurales y afirmó que la obra superó satisfactoriamente todas las pruebas de carga extrema establecidas por la normativa antes de su inauguración oficial.
El puente, construido por la empresa ICA, fue inaugurado el pasado 2 de mayo y abierto al tránsito vehicular cuatro días después. La infraestructura cuenta con una longitud total de 11.2 kilómetros, incluyendo 8.8 kilómetros sobre el sistema lagunar de Cancún.
La obra requirió una inversión superior a los 10 mil millones de pesos, recursos destinados a uno de los proyectos estratégicos para mejorar la movilidad y conectividad en la zona hotelera y urbana de Cancún.


