Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 23 de marzo de 2026.— La inclusión de una pieza de origen mexicano en una subasta internacional en Barcelona desató la reacción del Gobierno de México, que exigió detener su venta al considerar que se trata de un objeto arqueológico extraído ilegalmente.
La subasta, organizada bajo el título “Grand Spring Auction of Old Masters, Fine Art and Jewelry”, contempla la comercialización de una pieza que, según el Instituto Nacional de Antropología e Historia, forma parte del patrimonio cultural de la Nación mexicana.
Especialistas del INAH concluyeron que el objeto está protegido por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas, lo que lo convierte en un bien no susceptible de venta ni exportación.
Ante este escenario, la Secretaría de Cultura hizo un llamado a la casa de subastas a actuar con responsabilidad ética, al considerar que este tipo de operaciones contribuyen al despojo cultural y la pérdida de memoria histórica.
El gobierno mexicano advirtió que ya se han iniciado acciones legales y diplomáticas para impedir la transacción y buscar la restitución del objeto al país.
Autoridades subrayaron que la pieza no solo representa un valor económico, sino un legado de las culturas ancestrales, cuya preservación es fundamental para la identidad nacional.
El caso se suma a otros esfuerzos internacionales de México por combatir el tráfico ilícito de bienes culturales, un fenómeno que afecta el patrimonio de diversas naciones en el mundo.




