WASHINGTON, D.C., a 4 de junio de 2026.- Junio traerá varias oportunidades para disfrutar del cielo nocturno sin necesidad de telescopios ni equipos especializados. De acuerdo con la NASA, durante este mes podrán observarse fenómenos astronómicos como el acercamiento aparente entre Venus y Júpiter, la presencia de Mercurio al atardecer, la luna llena de junio y el inicio oficial del verano astronómico en el hemisferio norte.
El primero de los eventos destacados ocurrirá alrededor del 9 de junio, cuando Venus y Júpiter parezcan encontrarse muy cerca uno del otro sobre el horizonte occidental poco después de la puesta del Sol.
Aunque ambos planetas permanecen separados por millones de kilómetros en el espacio, desde la Tierra ofrecerán una imagen llamativa debido a un fenómeno conocido como conjunción planetaria, que ocurre cuando dos cuerpos celestes parecen aproximarse visualmente desde nuestra perspectiva.
La NASA señala que Venus será el objeto más brillante del grupo y el más sencillo de localizar. Entre el 11 y el 15 de junio, Mercurio se sumará al espectáculo, creando una agrupación visual de tres planetas visibles durante el anochecer.
Para quienes deseen observarlos, la recomendación principal es mirar hacia el oeste poco después del atardecer y buscar un lugar con una vista despejada del horizonte.
Cómo observar mejor los fenómenos del mes
Los expertos recomiendan alejarse de zonas con exceso de iluminación artificial para mejorar la visibilidad del cielo.
También aconsejan permitir que los ojos se adapten a la oscuridad durante varios minutos y reducir el uso de teléfonos móviles o pantallas brillantes mientras se realiza la observación.
Otro factor importante es revisar las condiciones meteorológicas. La presencia de nubes, neblina o contaminación atmosférica puede dificultar la visibilidad incluso durante los momentos de mayor acercamiento aparente entre los planetas.
La NASA recordó además que algunas observaciones relacionadas con la Luna y Venus podrían ocurrir durante horas de luz diurna. Por ello, advirtió que nunca deben utilizarse telescopios, binoculares o cámaras apuntando hacia el Sol o cerca de él sin filtros solares certificados, ya que esto puede provocar lesiones oculares graves.
El 17 de junio también destacará por la cercanía aparente entre la Luna y Venus. Desde algunas regiones de América será posible observar una ocultación lunar, fenómeno en el que la Luna pasa frente al planeta y lo oculta temporalmente de la vista.
La Luna de Fresa y el inicio del verano
Además de los planetas visibles al atardecer, junio concluirá con la Luna llena del mes, prevista para el 29 de junio de acuerdo con el calendario de fases lunares incluido en el reporte mensual de observación celeste de la NASA.
Popularmente, esta luna llena es conocida como Luna de Fresa, una denominación tradicional utilizada por diversos pueblos indígenas de Norteamérica para identificar la temporada de cosecha de fresas silvestres. El nombre no está relacionado con el color de la Luna, sino con la época del año en que ocurre.
La Luna llena alcanzará su punto máximo a las 23:57 GMT del 29 de junio y podrá observarse a simple vista desde cualquier lugar con cielos despejados. Al producirse pocos días después del solsticio, se mantendrá relativamente baja sobre el horizonte para los observadores del hemisferio norte, lo que puede favorecer que luzca con tonos dorados o anaranjados durante su salida.
Durante junio será posible observar la conjunción entre Venus y Júpiter, la presencia de Mercurio al atardecer, el acercamiento entre la Luna y Venus, el solsticio de verano y la Luna llena del 29 de junio, varios de los principales fenómenos astronómicos visibles desde la Tierra durante este mes.





