DALLAS, Texas, a 20 de mayo de 2026.— Un cascarón tradicional ya no fue indispensable. Una empresa estadounidense de biotecnología anunció el nacimiento de 26 pollitos desarrollados mediante un sistema de “huevo artificial”, un experimento que volvió a colocar sobre la mesa una pregunta que hace algunos años parecía reservada a la ciencia ficción: si algún día será posible recuperar especies desaparecidas.
La compañía Colossal Biosciences informó que los embriones fueron trasladados desde huevos convencionales hacia una estructura sintética diseñada para sustituir parte de las funciones que normalmente realiza un cascarón durante el desarrollo. Tras completar el proceso de incubación, los polluelos lograron nacer y actualmente permanecen bajo observación.
El experimento fue difundido mediante un video con una producción de estilo futurista donde se muestra el proceso, desde la extracción del embrión hasta la eclosión. De acuerdo con la empresa, el desarrollo del sistema requirió múltiples pruebas y distintas versiones previas antes de alcanzar un modelo funcional.
Tecnología inspirada en la función del cascarón
El sistema está integrado por una estructura rígida y una membrana semipermeable elaborada con silicona, diseñada para reproducir condiciones necesarias para el desarrollo embrionario, como ventilación y equilibrio interno. También incorpora una ventana transparente que permite observar el crecimiento del embrión sin alterar el ambiente de incubación.
Durante años, los intentos por desarrollar sistemas de incubación fuera de una cáscara natural enfrentaron un obstáculo constante, el de mantener condiciones adecuadas para el crecimiento embrionario. Diversos modelos experimentales dependían de métodos adicionales o registraban resultados limitados. Según la empresa, el nuevo diseño utiliza un mecanismo de difusión pasiva para resolver parte de ese desafío.
Ben Lamm, director ejecutivo y cofundador de Colossal Biosciences, señaló que el proyecto no busca reemplazar métodos tradicionales de producción avícola. La compañía indicó que hasta el momento se registraron 26 nacimientos exitosos mediante este sistema experimental.
Más allá de los pollitos
El proyecto forma parte de un objetivo mucho más amplio. Colossal sostiene que este tipo de tecnología podría servir en especies cuyo tamaño vuelve complicada una incubación convencional, entre ellas el moa gigante de la Isla Sur de Nueva Zelanda, un ave extinta hace siglos cuyos huevos alcanzaban dimensiones muy superiores a los actuales.
Aun así, investigadores externos han pedido cautela. Hasta el momento no se ha publicado un estudio revisado por pares ni resultados completos sobre la efectividad del sistema, un paso que especialistas consideran fundamental para validar el alcance científico del anuncio.
Investigadores ajenos al proyecto reconocieron el interés tecnológico del sistema, aunque señalaron que incubar embriones fuera del cascarón representa apenas una etapa dentro de procesos mucho más complejos relacionados con la recuperación de especies desaparecidas y la modificación genética.
Como antecedente, Colossal Biosciences fue fundada en 2021 por Ben Lamm y el genetista George Church. La compañía ganó notoriedad internacional por impulsar proyectos enfocados en el mamut lanudo, el dodo, el tilacino y otras iniciativas relacionadas con la llamada desextinción.




